TIZIMÍN.— Los usos y costumbres así como la falta de conocimientos son algunos factores que obligan hoy en día a la gente a emplear agroquímicos en la agricultura y en la horticultura que son dañinos para la salud del ser humano, afirma el profesor Juan Martín Cruz Campos, responsable del banco de germoplasma de semillas del Instituto tecnológico de Tizimín.

El doctor en Ecoeducación señala que como agrónomos siempre han buscado difundir el manejo sustentable de sustancias tóxicas en el campo y las alternativas que existen para evitar afectaciones a las personas y al medio ambiente.

Según explica, aunque existe la norma que dice que “no lo debes de usar” se sigue utilizando, sin embargo “el chiste” está en el buen manejo.

“Siempre he externado que el uso indiscriminado de agroquímicos, sobre todo los que son tóxicos, representan un riesgo, desafortunadamente el productor, por su ignorancia o por su falta de recursos económicos, porque no conoce las técnicas agroecológicas y el manejo sustentable de los agroquímicos, están indefensos y lo siguen utilizando”.

 

“Hay gente que trabaja en el campo que no tiene la preparación ni para leer la etiqueta, de ahí la importancia que la escuela se ha preocupado por impartir cursos y talleres no solo a los alumnos, sino a productores locales”.

Según el profesor Juan Cruz, el uso de agroquímicos afecta el sistema nervioso del ser humano y de los animales, y, lo peor, que algunos puede causar leucemia, o, en el mejor de los casos, envenenamiento.

Según dice hay empresas que están establecidas en la ciudad que ya tienen un control técnico sobre qué aplican y lo que no se debe utilizar porque hay productos que se exportan como por ejemplo la miel.

Añade que lo ideal sería que las personas tomen conciencia con la cuestión de la salud y con el manejo sustentable de los agroquímicos, se informen sobre lo que van a aplicar, cómo deben utilizarlo, y, para que no afecte el producto, cuanto tiempo debe transcurrir para que puedan cosechar.

Sin embargo dice que en la actualidad todos están con el mismo objetivo de utilizar lo menos posible estas sustancias, y, si lo hacen, protegerse.

Dice que hay extractos de vegetales como la jamaica, el cempasúchil, el neem entre otros que son aptos para las plagas y que las repelen.

“No podemos satanizar los agroquímicos pero sí (proporcionar) una mejor educación y manejo sustentable responsable”, expresó el profesional.— WENDY UCAN CHAN

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán