VALLADOLID.— Varios derechohabientes de la unidad médica del IMSS expresaron su molestia porque no hay medicamentos en la clínica.
Los más afectados son los pacientes que tienen enfermedades crónicas y que requieren tomar las medicinas de manera constante para el control de su padecimiento, de modo que con la escasez corren el riesgo de presentar complicaciones.
Las fuentes indicaron que los pacientes son citados por los encargados de la farmacia cada tres o cuatro días, incluso cada semana, pero al llegar les dicen que sus medicinas no han llegado, debido a la escasez que se presenta en las bodegas de la ciudad de Mérida.
Los inconformes destacaron que cada vez que son citados se transportan en taxi y pagan hasta $60 de ida y vuelta de su casa a la unidad médica, lo que el IMSS no les devuelve, a pesar que hacen un viaje en vano gastando dinero que no tienen.
Afirmaron que cuando pasan tres meses sin recibir sus medicamentos varios de ellos empiezan a recaer en su enfermedad; entonces tienen que iniciar otro proceso de tratamiento y esperar todo la burocracia que implica iniciar un tratamiento, y es justamente cuando se puede empeorar su enfermedad.
Cuando los medicamentos llegan a tiempo, mantienen controlada su enfermedad y llevan una vida un poco más digna, pero desde hace tiempo están teniendo problemas por la falta de medicamentos, sin que las autoridades federales hagan algo para resolver el problema, porque al parecer no les importa la salud de la gente.
Las fuentes dijeron que ya están cansadas de dar vueltas a la clínica del IMSS y que es importante que les digan si habrá o no los medicamentos para que ellos decidan si realizan más acciones para presionar a la institución.— J.AO.O.
