VALLADOLID.— Luego de más de cinco meses de concluidos los trabajos que se hicieron en el interior del cenote Zací, en donde se construyó una escalera desde el mirador del restaurante hasta el cuerpo del agua que tuvo deficiencias, finalmente la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) mandó a un experto para reparar lo que estuvo mal hecho.

Se espera que tras esta supervisión en breve pueda abrir sus puertas de nuevo el lugar.

En su momento publicamos que dentro de las obras que Sedatu llevó al cabo en la ciudad, entre ellos la construcción de una enorme escalera en el interior del cenote Zací se detectaron deficiencias, ya que las bases prácticamente estaban flotando dentro del agua, por lo que el Ayuntamiento lo recibió bajo protesta.

Gracias a la limpieza que se hizo hace varios meses en las profundidades del cenote, los buzos pudieran darse cuenta de la mala instalación de las escaleras.

En un principio la Sedatu no dio crédito a esas deficiencias.

Experto de la Sedatu constata las obras

Sin embargo, luego de tantas gestiones que realizó la Comuna ante esa instancia para que se subsane lo que se hizo mal, anteayer jueves se envió un estructurista para que haga un estudio de la estructura que se construyó y corroboró que las bases que están dentro de una banquera cubierta de agua están prácticamente flotando, de modo que representa un serio peligro, y por lo tanto se no se puede correr el riesgo que los visitantes suban a la escalera.

Los trabajos de reparación se iniciaron desde el jueves por la mañana, de modo que se espera que en breve ya esté listo para luego hacer de nuevo un estudio y verificar que todo esté en orden y que la escalera garantice la seguridad y soporte el peso de los visitantes.

Aunque no se tiene fecha para la apertura del cenote, los artesanos que están en el parador se manifestaron contentos debido a que ya es realidad la reparación de la escalera y eso significaría abrir el lugar al turismo.

En su momento publicamos la molestia de los artesanos del parador, debido a que a pesar de haber ocupado sus locales comerciales, la gente no acude al lugar, justamente por el acceso al cuerpo del agua estaba cerrado, y así no obtienen ventas.

Del mismo modo, expusieron que justo porque no llegan los visitantes, varios artesanos ni siquiera acuden para abrir sus espacios para vender, ya que según indican no tiene caso estar en un lugar donde no venden nada.