TIZIMÍN.- El Instituto Tecnológico de Tizimín y el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 14 (Cbta 14) pactan un convenio con empresarios para una prueba piloto de cultivo malanga, un tubérculo parecido al camote, con muchos usos en la gastronomía y considerado un superalimento.

En Yucatán, la variedad de malanga que se cultiva principalmente en pequeña medida en las parcelas es la xanthosoma sagittifolium, mejor conocida como “macal”, igual que los tubérculos.

¿Qué es la malanga?

Información obtenida en internet, de la página dedicada a la cocina Directo al Paladar,  indica que la malanga es el tubérculo de la mencionada planta originaria de la polinesia y que también se cultiva en la zona del Caribe o las Antillas en centroamérica.

“El tubérculo que se esconde bajo la tierra de estas plantas de hojas grandes, tiene una carne blanca o amarilla, y un alto contenido en almidón”.

La malanga también se conoce con el nombre de taro y es una variedad de tubérculo muy peculiar, que recuerda a la yuca o mandioca, aunque suele tener un tamaño más pequeño y suele estar cubierta de vellosidades o raicillas pilosas.

“Podemos encontrarla de color blanco en su interior pero también hay variedades amarillentas, o con pintas moradas y de otros tonos, siendo todas ellas similares en las propiedades nutricionales.”

El tubérculo no es más grande que una papa mediana y también se le conoce con los nombres de taro, malanga isleña, bituca, pituca, kalo, cará, onkucha, unkucha, ocumo chino, yautía coco, papa balusa, madumbe, otoe, o edoy torán.

En los estados de la península yucateca se le conoce como “macal” y se suele consumir sancochado, después de lo cual se le retira la piel para comerla con miel, o también se hace “melado” como la yuca.

Usos de la malanga

Son muchos los usos que tiene este producto en la cocina, ya que interviene en diversas preparaciones de muchos platos, en especial de la cocina antillana, o de la cocina asiática donde es uno de los ingredientes que sustentan su alimentación.

Entre las advertencias que se hacen sobre el tubérculo es que no se debe consumir en crudo, ya que puede resultar tóxico por su contenido en oxalato de calcio, una sustancia tóxica que puede irritar la boca y la garganta. Esta sustancia se elimina una vez que el tubérculo ha sido cocinado.

Otra página electrónica, Estado Natural, refiere que la malanga es un alimento súper nutritivo, contiene grandes cantidades de vitamina A, C, E y B6; también ayuda a aportar mucha fibra dietética en la alimentación diaria.

“Es por su alto contenido en vitaminas y minerales que aporta muchos beneficios al cuerpo, tales como mejorar el sistema inmunológico, ayuda a mejorar la digestión por la fibra que contiene, regula los niveles de azúcar en el cuerpo y es bueno para la salud cardiovascular ayudando a tener una mejor circulación de la sangre”.– Megamedia