PROGRESO.- Con el despacho de 100 embarcaciones de la flota mayor, los únicos de los 600 que cuentan con chip satelital, arrancó la temporada de mero luego de dos meses de veda, que fue  del 1 de febrero al 31 de marzo, restricción que dejó inactivos a cientos de pescadores y muy activos a grupos de furtivos. 

El Sistema de Localización y Monitoreo Satelital de Embarcaciones Pesqueras (Sismep) operado por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca)  se cayó a fines de enero y desde entonces los barcos pesqueros dejaron de ser monitoreados, situación que permitió la pesca furtiva, lo que fue denunciado por dirigentes del sector pesquero. 

Según información de patrones de barcos y pescadores, los chips satelitales, que son un requisito para que las embarcaciones sean despachadas, apenas comenzaron a ser instalados a mediados de semana. Hasta ahora solo 100 cuentan con el dispositivo colocados por una empresa contratada por la Conapesca. 

Esos 100 barcos son los únicos que fueron despachados para la captura de mero, cuya salida comenzó en las primeras horas de este sábado y continuará hasta el lunes para el primer viaje que durará de 15 a 18 días en alta mar.  

¿Qué precio tendrá el mero después de la veda?

Hay patrones de barcos que esperarán hasta que pase la semana mayor de la Semana Santa para que zarpen a la pesca y les instalan los chips satelitales. 

En fuentes pesqueras se informó que en el primer día de la temporada del mero, todavía no se ha establecido el precio. Sería hasta el lunes o martes cuando las lanchas ribereñas cuando retornen de los primeros viajes con esa especie que se determinará el precio, el cual será de acuerdo con los volúmenes de captura y la demanda del producto en plenas vacaciones de Semana Santa. 

Los ribereños se enfrentan a los fuertes vientos y marejadas elevadas que se registran en esta época del año, por lo la mayoría ha optado por esperar hasta el lunes para salir a la captura de esa especie de escama. Otros ribereños se dedican a la pesca de rubia, pargo, canané, jurel entre otras especies que tienen demanda en el puerto. 

Los sardineros por su lado, que pescan con redes traen buena pesca de ese producto que sirve como carnada para el mero, toda pesca lo venden a los patrones de los barcos de la flota mayor para avituallarse.- GABINO TZEC VALLE.

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