VALLADOLID.— El tema del otorgamiento de anuencias a empresarios hoteleros y restauranteros, incluso a otro tipo de giros comerciales, mediante el pago de “moches” ha sido desde hace muchos años atrás y ningún alcalde en turno puede decir que no pidió dinero, la diferencia de ahora es que se trata de una cantidad exorbitante y se maneja como un donativo obligatorio, que al final resulta una extorsión, cohecho, abuso de autoridad y corrupción por parte del primer edil Alfredo Fernández Arceo, según manifestó Miguel Pat Xuluc, líder de Despertar Ciudadano.
En días pasados, la exalcaldesa Alpha Tavera Escalante respondió al Diario y dijo que los “moches” que actualmente pide el alcalde vallisoletano no existieron en su administración, sin embargo en el caso del también exedil Enrique Ayora Sosa, ambos del partido Morena se publicó que no se sabe si en su administración se cobraron ese tipo de pagos, debido a que se negó a responder los mismos cuestionamientos.
Sobre el asunto, Pat Xuluc comentó que ningún exalcalde puede decir que fue un santo y que no cobraron los “moches”, ya que cada uno tuvo su manera de pedirlo, incluso aseguró que en caso de Alpha Tavera Escalante se sabe que pedía de entre $60,000 y $80,000, dependiendo del negocio.
El líder social le atribuye a la exalcaldesa apoderarse de $12 millones que una empresa cervecera le entregó para que se rehabilitara un terreno para que funcione como recinto ferial, lo cual no se hizo pero tampoco se supo el destino de ese dinero, por lo que piensa que la exedil lo pudo desviar en su beneficio.
Pat recordó que durante la administración Tavera se entregaron varias anuencias a hoteleros, restauranteros y otros giros comerciales.
En el caso de Enrique Ayora Sosa, Pat recordó que se entregaron cuando menos 20 anuencias, entre ellos el propio Ayora se autoentregó una, como es el caso de su restaurante “Idilio”, y otro negocio que se ubica en la Calzada de los Frailes, pero lo administra con un presta nombre familiar.
Del mismo modo entregó anuencias a un negocio ubicado en la calle 45 con 38, así como también a “Tres Mentiras”, ubicado en la calle 35 entre 44 y 46 en el barrio de Candelaria, solo por mencionar algunos, y que incluso días antes de terminar su administración le hizo entrega de sus permisos a algunos de sus amigos, de modo que nadie puede decir que no lo hizo, subraya Pat Xuluc.
Sin embargo, en el caso del actual alcalde, el problema mayor es que está imponiendo una cuota a la fuerza, lo que representa una grave violación a la ley. Los argumentos de hacer obras con ese dinero no lo exonera de responsabilidad y de varios delitos, como es extorsión cohecho, abuso de autoridad y corrupción.
Dijo que en el caso que la Asociación de Restaurantes de Valladolid Yucatán (Arvay) lo denuncie ante la autoridad correspondiente, el alcalde podría perder sus derechos electorales, ya que al estar involucrado en un proceso penal, no podría ser de nuevo candidato para reelegirse hasta que una autoridad lo deslinde de alguna responsabilidad.
Dijo que el primer edil debe estar consciente que este caso se le puede convertir en una trampa política en la que se le impida ser candidato de nuevo, por lo tanto sería recomendable que rectifique su actuar porque la situación es mucho más seria de lo que piensa y quiere hacer parecer.
Por su lado, Fernández, en su espacio radiofónico de los miércoles insistió en agradecer a los empresarios el “donativo” que están otorgando y anunció que ya están poniendo las primeras piedras de otras cuatro casetas policiacas, y anunció que además comprará dos patrullas para igual número de comisarías.— Juan Antonio Osorio Osorno
