ESPITA.— Esta villa podría convertirse en el tercer pilar del Oriente tras ser declarada como Pueblo Mágico, afirma el profesor José Antonio Gutiérrez Triay, cronista oficial del municipio.
No obstante su expresión, el cronista precisa que la finalidad de la Villa no es llegar a ser Pueblo Mágico, sino que el nombramiento se convierte en el medio para que se desarrolle y sea como el ave fénix.
“Yo considero que partir de este momento se destapan las diferentes áreas de oportunidades para Espita y los espiteños”, dice.
Gutiérrez Triay, quien también forma parte de la Fundación Espita A.C. explica que para lograr ser el Pueblo Mágico que es hoy el municipio, se tuvo que luchar entre sociedad civil y autoridades municipales para cumplir una serie de requisitos que resultaron complejos.
En este sentido relata que todo comenzó hace varios años cuando unas personas retiraron la forja europea de los balcones que había en una casa porfiriana y se la llevaron a Playa del Carmen.
Ante el riesgo de que pudieran saquear las demás casas coloniales donde había piedras labradas, y por la falta de leyes para poder evitarlo, se crea la Fundación Espita A.C. donde espiteños se organizan y le dan importancia al valor que tienen sus edificios arquitectónicos.
Con la agrupación conformada se presentan en Palacio de Gobierno del Estado y a través de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) se enteran que Espita cuenta con más de 200 predios de valor histórico, por lo que a los directivos de la dependencia se les ocurre decir que podría llegar a ser Pueblo Mágico.
Gutiérrez Triay recuerda que visitaron a las autoridades municipales en turno ya con el catálogo en las manos en busca de apoyo, y pasaron varios ayuntamientos que coincidían con la idea pero no la concretaban, hasta que la actual administración que encabeza Martha Mena Alcocer les da el visto bueno y le parece atractivo el proyecto.
A partir de entonces se comienza a cubrir una serie de requisitos desde lo cultural, lo gastronómico, el rescate de los pozos artesanales, las tradiciones. Todo fue bastante complejo.
“Llegó gente de Mérida para ayudar, recorrieron las haciendas, cavernas, cenotes… a mí me tocó hacer la tesis para sustentar por qué puede ser Pueblo Mágico”.
“Aplicamos el Foda (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) comenzando con las fortalezas que tenemos desde el convento, la casa de la cultura, edificios coloniales, cenotes, la gastronomía única de Espita, las tradiciones culturales…”.
Debilidades
“Pero también sabíamos de la debilidades por la falta de restaurantes que son aisladas, no tenemos cableado subterráneo ni tampoco proyectos de atractivos turísticos, pero que también son hoy nuestras áreas de oportunidad”.
“Espita tiene siete haciendas, son un potencial turístico, hay casonas que se han vuelto hoteles boutique, hay inversión extranjera que jamás soñamos. El llegar a ser Pueblo Mágico no es el final, al contrario es el medio para comenzar a desarrollarnos, esto apenas es el inicio”, expresa.
El cronista señala que la fundación tiene planes entre los cuales está tener una ciudad-museo donde también colaboran los hijos que los que forman parte de la agrupación.
Este proyecto consiste en que en cada esquina de Espita se dé a conocer con un código QR y por medio de una plataforma digital la historia de lo que significa dicho edificio o los que lo rodean.
“Vamos a narrar qué ocurrió ahí, que la gente se lleve lo mejor de Espita. Sería un proyecto inmediato que ya estamos a punto de concretar”.
Otro plan que tienen y están por presentarle a las autoridades municipales es la Vía de los Gremios, que consistirá en una ruta que partiría desde el parque de los Héroes hasta la Iglesia de la plaza principal, como un atractivo para el turista.
“Quizá ofrecerlo una vez a la semana o al mes, haciendo una ruta donde los visitantes disfruten de nuestra cultura, las tradiciones, nuestros bailes jaraneros” expresó.— WENDY UCÁN CHAN
