“Eso café que vieron seguramente se va a transformar en una marea roja”, declara la doctora Dalila Aldana Aranda, investigadora del Cinvestav Unidad Mérida, en referencia a la presencia de “agua amarilla” que se vio en la costa oriente del Estado.
Como informamos, pescadores de El Cuyo reportaron una gran cantidad de algas en descomposición proveniente del Caribe y que se está aproximando a la zona.
Al respecto, la también especialista en conservación de la biodiversidad marina, dice que más allá de que va a haber una afectación, en Yucatán no hay un programa de monitoreo permanente financiado por el Estado para tener una alerta.
“Si no hay una toma de muestra de agua, ni Diosito nos va a decir qué hay, por eso es importante tener un programa permanente de monitoreo de calidad de agua de la costa yucateca”.
Marea roja en Yucatán podría advertirse con un monitoreo constante
El monitoreo permanente, señala, ayudaría para ver la situación de alerta temprana hacia una marea roja u otra cosa como bacterias patógenas que vienen de las descargas de aguas negras y que llegan al mar.
“Eso es importante porque de esa manera se tiene una certificación de playas. En qué playas sí y en que no, eso es para el aspecto humano. Pero lo más importante es que el Estado tiene que tener un monitoreo permanente de calidad de aguas en la costa y en los cenotes, o sea en nuestro acuífero”, reiteró.
La investigadora, quien el martes 18 próximo recibirá en la embajada de Francia en Ciudad de México la orden de la Legión de Honor, la distinción más importante que otorga el gobierno francés, subrayó que sin financiamiento no se puede hacer nada.
“Yucatán tiene muy buenos investigadores en la Uady, el Cinvestav y la UNAM… hay quien haga los estudios, lo que no hay es un financiamiento del Estado que acompañe este monitoreo permanente, es de decir, no todos los días, pero si cuatro veces al año”.
Acerca de si se pue prevenir la marea roja, la doctora Aldana explica que una vez que aparece una floración de microalgas es difícil que se pueda controlar.
“Lo único que queda es prevenir a la ciudanía de que en esa playa (donde está el fenómeno) no se puede uno bañar, prevenir al pescador de que no puede pescar, el comerciante no debe comprar el pescado de allí… seguir la cadena de seguridad para evitar infecciones, entre otras cosas”.
En ese sentido, recalca que es importante que los gobiernos entiendan que tienen que invertir en ciencia y tecnología para el monitoreo de la calidad del agua marina, de playas, de agua dulce, del aire.
“Más allá de que se transforme o no esa mancha en marea roja, lo que el Estado no tiene es un sistema de monitoreo permanente”, recalcó la doctora Aldana.
Se preguntó en la Secretaría de Salud, una de las instancias que forman parte del Comité Interinstitucional de Vigilancia de Marea Roja a raíz del fenómeno que se presentó el año pasado, acerca de si han recibido reportes o que se haría, pero hasta la tarde no se había obtenido respuesta.
