VALLADOLID.— El Centro de Atención a Visitantes (Catvi), que se construye en la zona arqueológica de Chichén Itzá lleva alrededor de un 50%, pero se están intensificando los trabajos incluso en horario nocturno, con el objeto que se concluya en diciembre como lo quiere el gobierno de la 4T, para que se inaugure junto con el proyecto del tren maya.
Sin embargo, en la carretera federal que enlaza esta ciudad con la capital del Estado, poco antes de llegar a Pisté, en donde pasará un puente, se reportaron varias quejas, debido a que los trabajos que se realizan atrasa el tránsito vehicular tanto de ida como de vuelta.
El gobierno realiza diversas obras de acuerdo con el Programa de Mejoramiento en Zonas Arqueológicas (Promeza), en los municipios donde cruzará el tren maya y que cuentan con ciudades mayas.
Lo “desaparecerían”
En el caso de Chichén Itzá, los trabajos del Centro de Atención a Visitantes implica desaparecer el actual parador turístico que se encuentra al poniente de la ciudad maya, y el nuevo estará ubicado hacia el norte, justo donde está el cenote sagrado, por donde ingresarán los visitantes.
Para llevar al cabo, esta obra se utiliza lo que en su momento fue la aeropista de Chichén Itzá, que se ubica a un lado de la carretera que une a Pisté con esta ciudad, justo en una de sus curvas, que servirá de estacionamiento.
Allí mismo se planea construir un mercado de artesanías, en donde serían reubicados los artesanos que actualmente están en el interior de la zona arqueológica, quienes, enterados de la intención, ya manifestaron su desacuerdo, incluso han amenazado con hacer protestas porque no están de acuerdo con su reubicación.
Sin embargo, hasta ahora, los artesanos están en tensa calma porque de manera oficial no les han dicho a dónde los van a mandar, solo sospechan que estarán en el mercado en construcción en lo que será el estacionamiento.
De acuerdo con información obtenida, el nuevo parador será tres veces más grande que el actual y similar a un supermercado en donde habrá restaurantes, tiendas de autoservicio, locales comerciales, un auditorio, varios sanitarios, incluso los boletos se venderán a través de máquinas y taquillas para que sea más ágil.
Se informó que será un solo boleto que se les venderá los visitantes y no dos como actualmente se hace, uno del INAH y el otro de Cultur. En este caso solo será de la primera dependencia del gobierno federal.
Del mismo modo se contará con espacios para las cuatro agrupaciones de guías de turistas que actualmente trabajan en la zona, de modo que todo estará cómodo.
Hasta el momento solo los artesanos han manifestado su molestia por el proyecto, pero porque serán reubicados y no quieren.— Juan Antonio Osorio
DiariodeYucatan
