PROGRESO.— Ayer viernes 15 de diciembre fue el último día oficialmente de la temporada de captura del pulpo de este año; sin embargo, desde hace varias semanas que muchos pescadores habían desistido de esta actividad debido a los bajos volúmenes de captura que lograron durante la recta final de esta temporada.
Como se informó previamente, desde antes de que acabara el mes de noviembre, muchos de los barcos de la flota mayor que llegaron al puerto con sus últimas capturas permanecieron en el puerto para que les retiraran el equipo para pescar pulpo, así como también se realizó el levantamiento de los alijos utilizados para este fin.
Ayer, en el último día de la pulpeada, en un recorrido por el atracadero conocido como “La Caleta”, se pudo ver a los pescadores afanados en otro tipo de tareas muy distintas en lo referente a la pulpeada, solo quedaban algunos hombres de mar que se afanaban en terminar de desmontar sus lanchas y dejarlas listas para salir a capturar especies de escama.
En el caso del señor Jorge Canché, veterano pescador ribereño, platicó que el día de ayer lo dedicó a limpiar su lancha luego de haber trabajado durante toda la temporada. Retiró las jimbas y talló los espacios que habían quedado sucios por el constante trabajo, aunque si bien pensó en salir a trabajar, comentó que algunos compañeros que sí salieron con sus lancha en días pasados le comentaron que el mar está revuelto, por lo que es muy difícil capturar al pulpo. De hecho algunos compañeros volvieron al puerto la mañana de ayer con solamente un pulpo, lo que no resulta para nada redituable, pues no se recupera ni siquiera el combustible utilizado.
A decir del pescador, para colmo, a pesar de ya no salir a pulpear, tampoco es viable salir a capturar especies de escama, puesto que prefiere no arriesgarse con las condiciones del tiempo, que si bien ya no son intensas como al inicio de semana, todavía prevalecen puesto que el frente frío número 16 sigue estacionado frente a la costa yucateca, ocasionando nublados y que el mar siga revuelto.
Respecto a la situación de la temporada actual, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera, Delegación Yucatán, y Exportamar Yucatán, Víctor Zacarías Solís, indicó que en general la temporada fue mala de principio a fin.
“Durante los cinco meses y medio de la temporada estuvo llena de altibajos y con muchas dificultades en el mercado, tanto que no hubo exportaciones a la Unión Europea, un poco de exportaciones a Estados Unidos y el resto fue al mercado nacional”.
“Si dividimos la temporada en dos partes, la primera fue con precios bajos y capturas irregulares y la segunda mitad estuvo con muchos malos tiempos para llevar al cabo la actividad, lo que a final de cuentas merma el volumen y al final los números no son alegres para la temporada”.
El pescador aseguró que para este año esperaba un volumen de captura general que rondaba entre 21 mil y 22 mil toneladas, pero el recuento final cerró debajo de las 20 mil, por lo que no se alcanzó la expectativa esperada.
En el tema de las exportaciones, aseguró que el principal factor para que no se llevara a cabo la exportación del producto tuvo que ver con el tipo de cambio entre el peso y el dólar, así como el euro, pues mientras que los precios del molusco se mantenían bajos aquí, en el extranjero eran muy elevados, por lo que desanimaba a los compradores, además de que la economía a nivel global no vive precisamente su mejor momento, ni en Estados Unidos, Europa o México.
Este año el mercado que sí consumió pulpo maya fue el nacional en el que dados los bajos volúmenes de captura, la demanda fue alta y ahora que la temporada ha concluido, las empresas buscarán desplazar el poco stock que les queda y comenzar a poner la mira en la siguiente temporada.
En el caso del mero, aseguró que a solo mes y medio antes de la veda de dicha especie, la flota mayor aprovechará a realizar, si acaso, un viaje más si el clima lo permite, lo mismo en el caso de los ribereños, quienes son los que más se han visto afectados con las entradas de los nortes y los consiguientes cierres de los puertos a la navegación menor; lo anterior, indicó, pone al sector pesquero en una “situación delicada”, debido a que también los precios de estas especies son bajos.
Desde otra perspectiva, el presidente de la cooperativa Esfuerzos Marítimos, Julio Manuel Alvarado Méndez, comentó cuales son los precios actuales de la pesca de escama, siendo los siguientes: canané, 75 pesos; rubia, 60 pesos, mero mediano a 80 pesos, mientras que el más grande rondaría los 170 pesos el kilo. El producto que más se mueve ahora, indicó, es el cazón, cuyo precio se mantiene cerca de los 30 pesos.
Alvarado Méndez admitió que se siente angustiado ante el endeble panorama que enfrentan los pescadores, pues esto podría derivar en un incremento en los asaltos en el mar, debido a que muchos se quedan sin trabajo y se teme que pudieran recurrir a la piratería.
Ante dicha preocupación, indicó que los diversos grupos de pescadores se han cuestionado qué hacer al respecto y de nueva cuenta, don Julio, hizo un llamado a la autoridad a tomar cartas en el asunto, antes de que los pescadores, que son los principales afectados ante los asaltos, tomen medidas extremas para poder defenderse, como lo sería comenzar a viajar armados, para poder repeler un ataque, situación que no sería lo deseable, pero en un caso extremo sería una solución.— Abraham Ismael Raz Herrera
