El diácono Víctor Manuel Valle con los monaguillos y el párroco
El diácono Víctor Manuel Valle con los monaguillos y el párroco

PROGRESO.– Con misa de acción de gracias en la iglesia de la Medalla Milagrosa de la comisaría de Chelem, el diácono permanente Víctor Manuel Valle Aguilar celebró el 13 aniversario de su ordenación diaconal, y agradeció la bendición de Dios por el servicio a su pueblo en los últimos 13 años.

De 73 años de edad, Víctor Valle, recibió la orden del diaconado permanente el 22 de diciembre de 2010, en ceremonia que se llevo al cabo en la S.I. Catedral de Mérida, que presidió el arzobispo monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán.

La misa de aniversario diaconal se celebró el viernes 22, a las 7 de la noche, fue celebrada por el padre Ricardo Sabido Fernández, párroco de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y San Telmo, a la que también asistió Melquiades Chan Díaz, diácono permanente de la parroquia de la Purísima Concepción y San José.

Rodeado de su esposa María Luisa López Pool, sus hijos Gorety, Luisa e Isaac, así como de sus siete nietos, Víctor Valle recibió la felicitación de los feligreses de Chelem, Chuburná y esta ciudad que asistieron a la misa de acción de gracias.

Víctor Valle mencionó que en los 13 años de diácono permanente, al inicio de su ministerio estuvo cinco años en Chelem, luego en la parroquia de Progreso, después en la Asunción Poderosa de Chicxulub Puerto, le tocó atender las comunidades de Ixil y Chicxulub Pueblo y ahora está en Chelem donde sigue al servicio de Dios.

El diácono expresó que estaba contento y lleno de alegría por celebrar un año más de recibir la orden de diaconado permanente. En su reflexión se refirió a cómo Dios fijó su mirada en una mujer humilde y sencilla para ser la madre de su hijo, de Jesús.

Mencionó también que hoy en día cuando un joven le dice a sus papás que quiere ser sacerdote, éstos en lugar de apoyarlos, dicen que no van a tener nietos, pero no comprenden que los curas tienen muchos hijos a lo largo de su ministerio sacerdotal. Al término de la misa se ofreció un convivio.– MEGAMEDIA

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