PROGRESO.— Ayer martes concluyó la temporada de pesca de langosta de 2022-2023, la cual fue regular en captura y mala en los precios a consecuencia de la imparable captura furtiva que realizan ahora no solo lanchas ribereñas sino también embarcaciones de la flota mayor de Yucalpetén, informa Ana María Frías Salazar, presidenta de la Federación de Cooperativas Pesqueras, Turísticas, Acuícolas y Artesanales de Yucatán.
La temporada langostera se vio inundada por embarcaciones de la flota mayor furtivas que, sin tener permiso para la captura del crustáceo, trabajan todo el año, lo que además de afectar al recurso propició desplome en los precios, agrega.
Ana Frías, quien también es secretaria del Consejo de Vigilancia de la Confederación Nacional de Cooperativas Pesqueras (Conacoop), expresa que la langosta despertó la ambición de varios empresarios pesqueros dueños de barcos que, sin tener el permiso de pesca del crustáceo, todo el año capturan esta especie.
Indica que esos barcos furtivos dejan las trampas en las zonas de pesca incluso durante la temporada de veda, que va del 1 de marzo al 30 de junio, y siguen inundando el mercado.
Precisa que las cooperativas pesqueras tienen permisos para que 24 embarcaciones de la flota mayor pesquen langosta en la zona del Arrecife Alacranes, por medio de buceo y trampas.
Pesca y competencia desleal
Sin embargo, destaca Ana Frías, hay 15 barcos capturando langosta sin tener el permiso pesquero.
Ilegalmente sacan grandes cantidades de langosta y las venden a precios bajos, en franca competencia desleal con las cooperativas, dice.
Los barcos furtivos tienen su base en el puerto de abrigo de Yucalpetén, denuncia.
“Salen como Juan en su casa”, pues pasan por la bocana donde está la garita de la Capitanía de Puerto y las instalaciones de la XIII Zona Naval, pero no los revisan cuando salen de viaje ni cuando regresan y en alta mar no los inspeccionan, lamenta la directiva.

Esas embarcaciones furtivas pescan por la zona conocida como de las cordilleras, lejos de Alacranes, no las inspeccionan, insiste.
En cambio, contrasta, los barcos de las cooperativas que tienen permisos de pesca de langosta son inspeccionados, a pesar de que tienen su documentación en regla.
Sin personal para cubrir con la vigilancia de la costa yucateca
Ana Frías, que también es presidenta del Consejo de Vigilancia del Consejo Superior del Cooperativismo de la República Mexicana (Mexicoop), señala que no hay efectiva vigilancia de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) porque no dispone del personal y por ese motivo en esta temporada langostera aumentó la pesca furtiva.
La Armada de México tampoco tiene los equipos y personal para la vigilancia.
Ante este panorama y al igual que hicieron durante la veda de la langosta del año pasado, la Federación de Cooperativas Pesqueras del Centro y Poniente de Yucatán y la Federación de Cooperativas Pesqueras, Turísticas, Acuícolas y Artesanales de Yucatán realizarán labores de vigilancia en la zona de Alacranes.
Ese programa de vigilancia comunitaria en la zona de Alacranes para combatir la pesca furtiva se inicia esta misma semana.
Alianza
Ana Frías informa que se enviará un barco langostero con pescadores, quienes colaborarán los guardaparques de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (Sepasy) asignados en Alacranes y con los efectivos del destacamento naval en Alacranes.
La vigilancia en Alacranes será permanente: un barco permanecerá 15 días en ese arrecife y retornará al puerto cuando arribe otra embarcación a suplirlo.
El gasto por barco es de $80,000, dice la directiva.
