• Santiago Pacheco Sonda, de la pescadería “El Pedregal”, con unas postas listas para ser freídas
  • Un trabajador de la pescadería “El mar” de Tizimín con varios ejemplares ya eviscerados y limpios. Abajo, varios pescados fritos

TIZIMÍN.— Con la llegada de la Cuaresma se incrementa también el consumo de pescados y mariscos, ya que entre las penitencias a las que se somete la feligresía católica está la abstinencia a comer carnes rojas.

Aunque apenas ha transcurrido una semana de los 40 días de dura la Cuaresma, las pescaderías tradicionales de la localidad ya comienzan a registrar un incremento en sus ventas, sobre todo en las especies de escama como el pescado frito.

Con ello también aumenta el número de establecimientos que solo en esta temporada ofrecen pescados y mariscos, algunos con precios elevados, pues el kilo del pescado supera los 200 pesos en comparación de lo que ofrecen las conocidas pescaderías.

Los precios varían de acuerdo al tipo de especie, pues el más económico, conocido como el pescado popular también llamado “chacchí”, va de los $50 fresco o $100 si es frito.

Mientras que el pescado más caro es el pargo, pues el precio de la especie fresca es de $150 a $230 si el cliente lo solicita cocido.

Los filetes y los camarones son otra opción que suelen demandarse para estas fechas, y las hay en las congeladoras o supermercados desde 135 pesos el kilo de filete o desde $230 el kilo de camarones con piel.

Sin embargo hay establecimientos de la localidad que ofrecen el camarón pelado ya procesado que suelen ser más económicos pues sus precios oscilan entre los $130 a los 200 pesos.

Demetrio Ravell Pat, propietario de una de las pescaderías más populares de la localidad, dice desde el miércoles de la semana pasada comenzó el aumento en las ventas de pescado frito, pues una cortesía que se le ofrece a los clientes es que no se les cobra la cocción si lo piden frito, sino lo que pese el corte que pidan.

Aunque el mero está hoy en veda, es uno de los pescados que más se demanda y al no haber suelen comprar el carito o robalo, que tienen precios similares entre, $150 y $170 pesos, según el tamaño pues hay mediano y grande.

El pescadero dice que ya sea que se les entregue fresco o frito el precio es el mismo, aunque dice que las familias que no tienen para conseguir un pescado más caro se llevan el chacchí, que es el más popular, que está en $60 el kilo fresco o $105 cuando es frito.

Por su parte Santiago Pacheco Sonda, propietario de otra pescadería tradicional señala que con la Cuaresma los ceviches suelen estar muy demandados, pero lamentablemente con los incrementos en el tomate y la cebolla sus precios se han tenido que elevar pues si antes uno grande costaba $250 hoy ya está 30 pesos más caro.

El comerciante añade que manejan varios tipos de pescado desde chacchi, el carito, corvina, rubia y pargo, éste último es el más costoso pues el precio de la especie fresca es de $150 y frito $230.

Dijo que si hacen un comparativo con la Cuaresma del año anterior pueden determinar que hubo aumentos en casi todas las especies hasta de 20 pesos.

María Balam Osorio es encargada de una congeladora del centro y desde la semana pasada lo que más tiene demanda son los camarones. El kilo varía según lo que pida el cliente, pues sin piel y de tamaño grande está en $280 y con ella, $230.

En cuestión de filetes lo que más se vende es la basa, de la que el kilo está en $130, o la mojarra que está en $160.

De lo más caro que manejan y que les surten las congeladoras de Cancún es el pulpo, pues debido a que está en veda en Yucatán, su precio es mayor ya que el kilo es de $250.— WENDY UCÁN CHAN

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