VALLADOLID.— La pepita de calabaza, menuda y gruesa, es uno los productos que aprovechan comercializar algunos campesinos, ya que en esta temporada de Cuaresma el consumo de la semilla aumenta para la elaboración de la pasta que luego es utilizada paras diferentes guisos.
Actualmente, el kilo de pepita se vende en 110 pesos.
Miguel Ángel May Tuyub, comerciante que compra la producción de campesinos de la región y luego la revende en el mercado local y a empresarios foráneos, manifestó que en esta temporada de Cuaresma el kilo de pepita, menuda y gruesa, aumenta de precio, debido a su alta demanda.
Comentó que con la semilla se puede moler y luego sirve para hacer el brazo de reina, que es muy demandado en esta temporada, sobre todo los viernes, pero también se puede extraer la pasta y venderla en el mercado local, ya que sirve para los papadzules, otro platillo típico de la región y que es muy pedido en loncherías y restaurantes.
Lamentablemente no son muchos los campesinos que se dedican a la siembra de calabaza, ya que de allí se extrae la pepita, luego se expone al sol para secarla y se procede a darle la utilidad que se requiera.
Algunos campesinos prefieren vender la pepita a quienes las ponen al comal, las tuestan para embolsarla y luego venderlas como una botana regional.
Comercialización
May Tuyub comentó que él compra la semilla a los productores, a quienes paga a $110 el kilo, luego la envía al estado de Puebla, donde la pepita sirve para la elaboración de dulces.
Dijo que la pepita es el producto que más se vende en esta temporada, motivo por el cual su precio se ha elevado. Antes de la Cuaresma, el kilo se vendía en cerca de $80.— Juan A. Osorio Osorno
