• Piedras y una llanta que colocaron vecinos en una calle para tapar un bache y advertir a los conductores, en Valladolid. A la izquierda, una mujer se protege de la lluvia con un paraguas, en el centro de Izamal

VALLADOLID.— Las constantes lluvias en la zona ocasionan que los baches queden ocultos en el agua y los convierten en trampas para los conductores que pasan encima de ellos, ante el riesgo de dañar su vehículo.

Ayer publicamos que las lluvias han causado perjuicios en las calles y un 90% de ausentismo en las escuelas de esta ciudad y de un 100% en poblaciones cercanas como en Chichimilá, Tekom Tixcacacupul y Xocén.

En cuanto a los hoyancos, en la calle 39 con 22 de la colonia Militar quedaron bajo el agua y es difícil repararlos debido a que están escondidos por los encharcamientos.

Incluso, los vecinos colocaron piedras, llantas y otros objetos para advertir a los conductores.

En la calle 31 entre 46 y 48 del barrio de Candelaria los vehículos pasan sin precaución en los charcos, ante el riesgo de que se dañen debido a los baches.

En la periferia de la ciudad la aparición de baches es más evidente, sobre todo en las calles que no han recibido mantenimiento.

Otro de los estragos que ocasionan las lluvias es que en las escuelas se reporta la inasistencia de los estudiantes. Algunos maestros comentaron que ya se acabaron las clases y que solo el personal docente sigue acudiendo al plantel.

Los alumnos solo esperan las actividades de fin de curso, pues las calificaciones ya están por entregarse y no tiene caso que acudan a la escuela.

En las secundarias y bachilleres solo se refuerzan los conocimientos adquiridos durante el curso escolar y en los preescolares y primarias prácticamente las clases ya concluyeron.

Ayer, las lluvias continuaron de manera intermitente en la Sultana de Oriente.

En Izamal, las lluvias causadas por la tormenta tropical “Alberto” no ocasionaron compras de pánico en las tiendas de abarrotes y los supermercados.

“Lo que se vende en su mayoría son galletas por el fresco del clima, algunas bolsitas o frascos de café y azúcar. Hasta hace días lo que más se compraba son refrescos de cola y agua helada, pero las ventas están normales y un tanto bajas, lo que igual la gente compra son laterías como frijol”, dijo Guadalupe May, empleada de una tienda.

“Se compra muchos bolillos, pan dulce, pan francés, bizcochos, marinas, por el clima, ya que es propicio en las mañanas y noches en los hogares de Izamal. A la mayoría le gusta el café”, comentó Cruz Chuc, quien trabaja en una panadería.

En cuanto a la asistencia escolar, muy pocos estudiantes llegaron al Cobay de Kimbilá debido a la lluvia.

En el mercado municipal, tiendas y supermercados hubo pocos compradores.

Los paraderos de la ruta de taxis se encontraban vacíos; los que llegaron a Izamal esperaban hasta una hora y media para retornar a su lugar de origen debido a que pocos pasajeros viajaban.

Ausentismo escolar

En un recorrido en escuelas de Izamal se observó un gran ausentismo de estudiantes.

La mayoría de los padres de familia avisó a los docentes que sus hijos faltarán a clases debido al mal tiempo.

“El clima está afectando a todos, en especial a los menores de edad, ya que este cambio de clima de calor a lluvia y fresco afecta el sistema respiratorio de los menores, por eso llegue a avisar que no vienen mis hijos a la escuela”, informó Manuela Gamboa.

“Imposible mandar a los hijos en la escuela, este clima es algo bueno, ya que hacía falta la lluvia, pero igual estas lluvias no permiten que se pueda llevar a los nietos a la escuela”, indicó Carlos Ek.— Juan Antonio Osorio Osorno/ Megamedia

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