VALLADOLID.— Jesús Miranda Rosado, presidente de la Coparmex manifestó que presentarán el proyecto de gestión de una clínica del IMSS de segundo nivel para esta ciudad a las nuevas autoridades para continuar con el plan, debido a que es urgente que los trabajadores derechohabientes y sus familias cuenten con un mejor servicio.
El proyecto para que esta ciudad cuente con una clínica de segundo nivel del Seguro Social ya tiene muchos años que está en gestión, pero las autoridades federales en turno no han hecho caso a la necesidad con el argumento que no se cuenta con el número de cotizantes que se requiere.
Sin embargo, Miranda Rosado consideró que ya se ha hecho el estudio correspondiente y sí se cumplen todos los requisitos para que el gobierno federal considere la posibilidad de crear la clínica con servicios médicos de segundo nivel y que deje de ser una “unidad médica de pueblo”.
En este sentido, la unidad médica del IMSS de esta ciudad, que tiene alrededor de 40 años solo cuenta con cinco consultorios de consulta general, de tal modo que cuando se requiere de alguna especialidad los envían a Tizimín o Mérida, así que en la triangulación de atención en muchas ocasiones se complica el estado del paciente.
Miranda Rosado recordó que hace unos meses se reunió con personal de la delegación del IMSS en la ciudad de Mérida y se acordó continuar con la gestión; sin embargo, ahora con el cambio de autoridades, hay que retomar el proyecto y no claudicar en los trámites que se requieren.
En su momento, el alcalde, Alfredo Fernández Arceo, también estuvo haciendo lo propio y en una de tantas ruedas de prensa que ofreció mencionó que le habían solicitado un terreno para ejecutar el proyecto, de lo cual se ocupó.
En su momento dijo que se contaba con el terreno para llevar al cabo el plan, pero debido a las pasadas campañas políticas y los resultados que se obtuvieron las cosas han cambiado.
Sin embargo, Miranda Rosado, dijo que en su momento presentarán de nuevo el plan para que las autoridades que llegarán también se involucren y se pueda lograr una clínica digna para los trabajadores y sus familias que son derechohabientes.— Juan Antonio Osorio Osorno
