PROGRESO.— Ante el anuncio de la llegada del huracán “Beryl” a tierras yucatecas y sus posibles efectos, una enorme ola de progreseños se volcó a las tiendas de la esquina, supermercados y minisúpers para abastecerse de bastantes víveres para alimentarse por varios días.
Entre los productos más comprados destacan papel higiénico, velas, baterías, enlatados, agua purificada, entre otros.
De acuerdo con el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) de Progreso, Manuel Contreras Alcalá, dijo que hasta el momento no hay desabasto en los comercios, pues están en condiciones de soportar la demanda.
“Por las experiencias que hemos tenido como progreseños luego de haber recibido meteoros que sí impactaron significativamente nuestro municipio, ya estamos más prevenidos porque ya tenemos un nivel de conciencia que nos ayuda a estar preparados cinco o seis días de anticipación”.
“Por otro lado, las generaciones más nuevas o que vienen de otros lados (foráneos) que no han enfrentado este tipo de situaciones son quienes realizan compras de pánico”.
“La realidad es que tenemos un número suficiente de establecimientos y tiendas de autoservicio, por lo que el hecho de que la gente quiera prevenirse no complica la situación”.
“Hay que recordar que el hecho de comprar gran cantidad de productos no tiene que ver con que estos escaseen, sino que es un tema de no poder salir a abastecerse durante el paso del meteoro”, afirmó.
“Lo que yo recomiendo es mantenerse informados, busquemos los canales oficiales del gobierno del Estado y del Ayuntamiento de Progreso y evitemos información falsa que alienten la paranoia y el pánico”.
“Tanto en los comercios como en los hogares es importante tomar precauciones, mantener nuestros tinacos llenos de agua para evitar que se los lleve el viento. Hay que asegurar puertas y ventanas, pero esto hasta que lo indiquen las autoridades”.
El líder de los empresarios de este puerto hizo un atento llamado a la ciudadanía de abastecerse con lo necesario para dos o tres días, en el caso extremo de no poder salir a comprar luego del paso del fenómeno.
Problema: Inundaciones
Reconoció que el principal problema en Progreso tras el impacto de un huracán son las inundaciones, debido a que se llenan las zonas de ciénega.
Asimismo, sube el nivel del mar que se desborda dentro de la ciudad, lo que complica que los pobladores salgan de sus casas a hacer sus diligencias.
Agregó que las zonas bajas e irregulares del puerto son las que más sufren cuando impacta algún fenómeno hidrometeorológico, por lo que las autoridades les corresponde implementar protocolos para salvaguardar la integridad de la población progreseña.
Sin compras de pánico
En Izamal, varias familias acudieron a los supermercados a comprar frijol de lata y en grano, arroz, galletas, papel higiénico, huevo, papas, zanahorias, aceite vegetal, sardinas, botellones de agua, entre otros productos.
No se observó compras de pánico, pero sí mucho movimiento en las tiendas, así como en las ferreterías ante la demanda de sogas, clavos, tablas y tablones de triplay.
Algunos vecinos rememoraron sobre su experiencia con los huracanes “Gilberto” e “Isidoro” que impactaron en 1988 y 2002, respectivamente, quienes se mantuvieron informados por medio del Diario.— Abraham Ismael Raz Herrera / Megamedia
