MÉRIDA.- El puerto de Progreso sigue teniendo afluencia regular de gente que elige pasar sus últimas vacaciones en la playa, pese al cambio de vialidad por la construcción del viaducto. Las personas optan por moverse en autobuses o combis para evitarse la larga fila de vehículos, según los transportistas las horas picos son entre la una y dos de la tarde.
Los choferes de los transportes de Autopogreso compartieron que este último fin de semana de vacaciones suben a los camiones alrededor de entre 30 y 40 personas cada dos horas. En el caso de las combis consideran que sí hay poco pasaje en comparación con años anteriores.
Alonzo González Gómez, conductor de combi, platicó como les está yendo en este fin de semana: “Está bajo por la última semana de vacaciones. Lo normal suelen ser 2,500 personas en fin de semana y ahora solo como unas 1,000 personas”, indicó.
Ni siquiera la venta de playeras, pulsaras, sombreros ha tenido tanto impacto en los bolsillos de los comerciantes. Los visitantes prefieren gastar en comida, ya sea de algún restaurante o comprando antojitos de los supermercados.
Domingo en Progreso
Martha Gama Gómez, comerciante, opinó que “la venta está baja. Sí hay gente, pero no como otros años. Lo que consumen más en general es el alimento, ya sea que en el súper de aquí compren o en los restaurantes, que si algún ceviche. Ya tenemos claro que la venta no va a mejorar, pero hacemos el intento”, dijo.
Tanto comerciante como choferes se han resignado a que este sábado y domingo haya menor cantidad de gente comparada con años anteriores.
Pese al bajo impacto en la movilidad y ventas, el malecón de Progreso se mantiene con visitantes sentadas en la arena, caminando con sus perros, dándose un chapuzón en el mar y disfrutando de este último fin de semana antes del regreso a clases. -VANESSA ARGAEZ CASTILLA



