Una vista del cementerio general de Progreso, que ya se encuentra dentro de la mancha urbana, cuando en sus inicios marcaba los límites de donde llegaba la comunidad
Una vista del cementerio general de Progreso, que ya se encuentra dentro de la mancha urbana, cuando en sus inicios marcaba los límites de donde llegaba la comunidad

PROGRESO.— Saturado, rebasado por la mancha urbana, con unas 6,000 tumbas, el cementerio general de esta ciudad cumple este 1 de noviembre 99 años de estar en servicio.

El cementerio entró en funcionamiento el 1 de noviembre de 1925, después que cerró el primer camposanto que funcionó poco más de 50 años en la calle 31 con 98 de la colonia Juan Montalvo

Hoy se ubica la capilla de Guadalupe y la cancha Juárez en esta parte  de la ciudad.

Cementerio de Progreso, al límite

El cementerio general se ubica en la calle 110 con 33 de la colonia Vicente Guerrero, y es hasta donde hace un siglo llegaban los límites de la ciudad por el lado poniente.

Ahora la mancha urbana ya lo rebasó y ahora queda enclavado en medio de populosa zona poblada por familias de pescadores, así como congeladoras y fábricas de hielo.

El cementerio general es el límite también de las parroquias de la Purísima Concepción y San José y de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y San Telmo. Cada día 2 de noviembre, los párrocos ofician misa en la entrada principal del camposanto.

De las 6,000 tumbas, son pocas las que se mantienen en buen estado y reciben mantenimiento, pero solo una recibe la visita cotidiana de un familiar de los fallecidos que en criptas reposan en un mausoleo cuyo interior parece un departamento totalmente limpio, decorado con imágenes y artículos que usaron en vida.

Mausoleo familiar, ejemplo de dedicación

Se trata del mausoleo de la familia Remes Heredia, que sobresale y se distingue de todas las tumbas que ocupan las más de una hectárea del camposanto.

“Es la casa de mis papás, mi hermano; acá reposa el capitán Horacio Remes quien fue piloto de puerto en Cozumel, mi hermano Horacio ‘Campeón’, mi mamá y otros familiares”, comenta Ileana Remes Heredia, quien todos los días visita el mausoleo, que tiene una llamativa fachada, puerta que solo ella abre.

Dentro todo está limpio, con fotografías, la gorra de capitán y otros objetos que usó el piloto de puerto Horacio Remes.

En contraste, el mausoleo de los marinos que fue inaugurado el 1 de junio de 1990, en el marco del Día de la Marina Nacional, se ve en completo abandono.

Fue construido por iniciativa del almirante Antonio Pérez Encalada, entonces comandante de la Novena Zona Naval, con la finalidad de honrar a los marinos muertos en el mar y cada 1 de junio, en el marco del Día de la Marina, depositan una ofrenda floral, pero el mausoleo quedó en el olvido de Marinos y autoridades civiles.

Llamado a familiares de fallecidos

El Ayuntamiento, por medio de la dirección de Cementerios, exhorta a los familiares de los fallecidos que ocupan tumbas a que los mantengan limpios, en buen estado, que se pongan al día en el pago de los derechos para las concesiones.

Con motivo de un concurso de tumbas realizada este fin de semana, varias personas acudieron al cementerio, las arreglaron y pintaron de varios colores.

Sepultureros del cementerio señalan que ya está saturado, ya no hay espacio para que se amplíe.

De las 6,000 tumbas, se estima que el 40 por ciento está en abandono y en mal estado de parte de los propietarios que solo acuden una vez al año a visitar el cementerio.

Es para estas fechas y en la misa del día 2 de noviembre que se oficia en las puertas del camposanto, que en este año será sábado 2 de noviembre a las 7 horas.— MEGAMEDIA

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