XOCÉN, Valladolid.— En las fechas de la llegada de los finados, familias de esta comisaría buscan a “los maestros”, como también se les conoce a los rezadores.
En estos días, Maximiliano May y su hijo José Domiliano May Dzib se preparan para acudir a los hogares que requieren sus servicios para realizar el tradicional rezo a los fieles difuntos.
En entrevista, May Dzib indicó que su papá y su padrino Augusto May Nahuat, quien ya falleció, le enseñaron a ser maestro rezador y que desde 15 días antes les avisan para ir a rezar, en su mayoría, en lengua maya.
Rezo tradicional
“Mi papá dice que debemos hacer el rezo de manera tradicional sin inventar palabras y hacer los cánticos especiales a los fieles difuntos, tanto en los días de finados y cuando fallece la persona”, afirmó José.
Por su parte, Maximiliano May manifestó que “estoy contento porque mi hijo aprendió a rezar rápido y seguirá con esta tradición”.
“Acude solo a los lugares donde se le pide que vaya. Antes me acompañaba y poco a poco me di cuenta que agarraba los libros y practicaba”, puntualizó.
Agregó que algunos libros son ediciones de 1939 y otros de 1985, aunque cuentan con textos que datan de más años de antigüedad.
Maximiliano May reza también de manera artesanal con velas que usa de la cera de abeja y del algodón del árbol que crece en los patios de las casas o en terrenos de monte bajo.
En la plática manifestaron que las familias de la localidad se esmeran para que sus seres queridos que descansan gocen de la gracia de los alimentos como el caldo de pollo, relleno negro, mechado, tamales, pibes, dulces de calabaza, yuca y camote, atole de maíz nuevo, entre otras ofrendas.— Megamedia
