TIZIMIN.- Cuando apenas se están construyendo las nuevas fosas en el terreno aledaño al cementerio “Jardín de la Paz”, ya se ha vendido una decena de las mismas y varios de esos ya están ocupados.

Para el personal que labora en este recinto, el hecho resulta sorprendente, pues ya no existía espacio en el interior para sepultar a más gente. La construcción de las nuevas criptas representa una solución al problema de saturación.

Se pudo averiguar que en este cementerio, ubicado en el poniente de la ciudad, ya no se dan en renta las fosas, sino que se venden por un precio de 14 mil pesos; al menos en el caso de las nuevas construcciones, pues las pocas que quedan en el lado antiguo se pueden rentar por un tiempo de dos a tres años.

Después de concluir el periodo de renta, las familias deberán adquirir un osario para depositar los restos óseos de su ser querido.

Las nuevas fosas se encuentran cruzando el muro que aún divide el viejo cementerio de su construcción, para la cual se limpió el terreno y hoy ya figuran los nuevos sitios de descanso eterno, que aún deberá ser acondicionado para las visitas, pues aún hay que caminar entre tierra roja por la zona.

En la parte trasera de la barda que servía como final del cementerio, un grupo de albañiles construye también osarios, pues reportan que se han agotado también estos espacios.- POR ISAURO CHI DIAZ