TIZIMÍN.— El circo “Roncaly” sobre hielo, que llegó como parte de la Feria de Reyes, ha cautivado a miles de espectadores con su puesta en escena.
Bélgica Bells, una de las artistas más destacadas de la compañía, quien realiza arriesgados actos de trapecio y las acrobacias en los “ulas” (aros), habla de su experiencia. Bélgica, con más de 40 años de experiencia circense, cuenta que estar en Tizimín es una mezcla de experimentar la esencia de los circos en las ferias.
“Es una experiencia única venir a Tizimín. El circo en las ferias tiene algo especial, una conexión muy cercana con la gente, el público es tan cálido y siempre se llena, lo que nos dice que les gusta lo que ofrecemos porque teniendo otras opciones en la feria eligen el show”, destacó. La mayoría de los artistas que conforman el circo son rusos.
“Aquí no solo trabajamos, somos una verdadera comunidad, hay artistas que están de gira con sus propias familias, incluso convivimos, compartimos alimentos y hasta los niños tienen maestros y psicólogos para que crezcan felices y saludables”, precisó la artista.
Bélgica destacó la singularidad del espectáculo, ya que hay cierta complejidad con el hielo, los patinadores son rusos y el espectáculo está a la altura de producciones internacionales, como la de Disney, gracias a los efectos, el vestuario y las pantallas led que acompañan cada número.
“Las familias dentro del circo son una parte fundamental de nuestra dinámica. Hay artistas que tienen hijos y hay quienes, como yo, viajamos con nuestros seres queridos; es una verdadera comunidad, un estilo de vida en el que todos nos apoyamos mutuamente”, expresó.
De hecho, viaja con su abuela, quien acaba de cumplir 80 años, resaltó.
“La vida dentro del circo tiene sus retos. Yo nací viajando, tengo 43 años en el circo, mis papás eran trapecistas, aunque cuando regresaron a México tuve mi propia escuela en el circo, hoy contamos con maestras de primaria y secundaria, y psicólogos para los niños”.
Añadió que son una comunidad que se mueve de un lado a otro, con personas que se encargan de los trámites, desde los permisos de gobernación hasta la logística para detener y montar el circo. La seguridad y el bienestar de los artistas es otro aspecto fundamental.
“En nuestro trabajo siempre hay riesgos, como en cualquier otra profesión de alto rendimiento, siempre estamos preparados, contamos con un botiquín de primeros auxilios y un equipo médico disponible”, mencionó.
En cuanto a la alimentación, comentó que aunque cada quien tiene su estilo de vida y preferencia alimentaria, el circo tiene a una persona encargada de la cocina, aunque en esta ocasión no viaja con ellos.
“Tenemos cocina propia, refrigerador, horno y todo lo necesario para que los artistas puedan llevar una dieta balanceada, algo muy importante, ya que tenemos actos en los que se cargan a personas o se realizan acrobacias aéreas”, detalló.
Finalmente, Bélgica expresó su entusiasmo por estar en Tizimín. “Personalmente, Tizimín me ha parecido increíble. Los patinadores que están aquí por primera vez están maravillados por la calidez de la gente y la belleza del lugar. Es una experiencia única para todos”, concluyó.
