PROGRESO.— El puerto ligó el lunes su segunda jornada playera extraordinaria, luego que el domingo miles se dieron cita en este destino para disfrutar un día soleado en la playa.
Cientos de paseantes, tanto nacionales como extranjeros, llegaron en numerosos vehículos particulares, autobuses y a bordo de dos cruceros que arribaron en la terminal remota.
Fue un segundo día consecutivo de derrama de dólares y pesos mexicanos, expresaron los meseros Juan Rubio y Eduardo López, así como el vendedor Ricardo Estrada, pues el primer domingo de febrero fue un día de nutrida y constante afluencia de paseantes.
Para gozar y disfrutar del puente en el aniversario de la Constitución mexicana, el clima fue agradable, con temperaturas de 25 a 37 grados Celsius.
Fue un día caluroso que invitó a los visitantes a meterse el mar para bañarse y mitigar las altas temperaturas; ocuparon las palapas, sombrillas, y buscaron sombra debajo los arcos del viaducto del exmuelle fiscal.
Cruceros llegan a Progreso
La jornada turística comenzó temprano, con buen tiempo y con el arribo de los cruceros Islander y MSC Explora, que coincidieron en la terminal remota.
De acuerdo con la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), a las 6:53 de la mañana arribó el Islander, de la naviera Margaritaville at Sea, procedente de Tampa, Florida.
Este crucero trajo a bordo a 1,839 pasajeros y 788 tripulantes; zarpó a las 3 de la tarde con destino a la isla de Cozumel.
En tanto, a las 7:57 horas, procedente de Cozumel, atracó el MSC Explora I, operado por la naviera Explora Journeys, que zarpó a las 5 de la tarde con destino a Miami, Florida.
La nave trajo a bordo a 685 pasajeros y 645 tripulantes.
Los visitantes extranjeros, primeros en arribar a la zona turística, permanecieron unas cuatro horas en la playa, ocuparon palapas y camastros donde consumieron botanas y bebidas, pero fueron rebasados por los turistas nacionales.
Poco después del mediodía la cifra de visitantes se estimaba en poco más de 5,000, cuatro horas después la cifra se había duplicado a lo largo y ancho del malecón tradicional, el “éxodo” vacacional comenzó poco después de las 5 de la tarde.



