El edificio del comisariado de Sucopo, comisaría de Tizimín, donde hay preocupación en familias por dos casos de hepatitis. En las escuelas toman medidas para prevenir brotes
El edificio del comisariado de Sucopo, comisaría de Tizimín, donde hay preocupación en familias por dos casos de hepatitis. En las escuelas toman medidas para prevenir brotes

TIZIMÍN.— En los últimos días se han registrado en la ciudad casos de enfermedades diarreicas, que incluyen vómitos, cólicos y diarrea, lo que genera preocupación entre la población.

Con personal médico de los consultorios particulares se averiguó que en la última semana se ha registrado un repunte en consultas por ese mal y aunado a ello ha habido un aumento en la demanda de medicamentos y sueros orales.

Sin embargo en el Hospital San Carlos no se tienen reportes de casos de incremento de esta enfermedad.

Lo que sí se supo es que en la comisaría de Sucopo, que se ubica a 11 kilómetros de la cabecera, se han diagnosticado y confirmado dos casos de hepatitis, lo que encendió las alertas en las autoridades sanitarias y municipales que tomaron medidas de prevención.

De hecho en esa comunidad donde apenas la semana pasada se reportaron los casos, se intensificaron las acciones, realizando visitas domiciliarias a los pacientes e incluso enviaron brigadas de la Jurisdicción Sanitaria 2 de Valladolid.

Según informó el personal médico del Centro de Salud urbano de la comunidad, a la familia donde se registraron los casos se le proporciona desde tratamiento, orientación médica, saneamiento de heces fecales ya que no cuentan con sanitario

Además, se imparten pláticas informativas en las escuelas de todos los niveles tanto a los alumnos como a sus padres, sobre las medidas de higiene y prevención.

El médico del Centro de Salud señaló que se les proporcionó cal a la familia para saneamiento de sus excusados y se les informó que durante dos meses los estarán monitoreando hasta que les den de alta.

Añadió que se cloró el agua entubada, pues también se le dio a conocer a personal del ayuntamiento sobre los casos.

El profesional recalcó que no se trata de una epidemia pues son solamente dos casos confirmados.

Sin embargo hay psicosis en la comunidad entre las madres de familia pues temen que se propague la enfermedad, de hecho pobladores indicaron que son varias familias las que viven en condiciones vulnerables y carecen de un baño digno, pues aún continúan empleando escusados y otros clausuraron sus pozos artesanales para convertirlos en sumideros.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.