VALLADOLID.— Los apicultores, además de la baja producción de miel de la floración tajonal, afrontan uno de los precios más bajos que se paga por el kilogramo, por lo que prefieren vender el producto embotellado y participar en los tianguis apícolas como lo están haciendo este fin de semana en el parque principal.
Los apicultores recordaron que desde el inicio de la temporada de miel con la floración de las enredaderas, el precio del dulce está en $27 o $28 el kilogramo.
Se pensó que el precio aumentaría con la floración del tajonal, considerada una de las mejores de la temporada, pero, por el contrario, se mantiene en $27, lo que se considera bajo y no conviene vender a los intermediarios o centros de acopio.
Virginia May Canul, productora de la comisaría de Xocén, manifestó que cuenta con 46 colmenas y hasta el momento mantiene resguardados en su casa alrededor de 300 kilogramos que no ha vendido por el bajo precio que se ofrece. Ante ese panorama, prefiere vender el dulce embotellado a $120 el litro o en botellas más pequeñas en $40, $50 y $70, según el tamaño.
Tianguis, una oportunidad para vender miel
La apicultora propone a las autoridades locales que ahora les permitan instalar el tianguis en el parque central cada sábado, ya que se demostró que es la única manera que puedan vender su producto a buen precio.
Por ejemplo, recordó que el mes pasado vendió cerca de $1,000. La productora también envía sus botellas al mercado de Quintana Roo y se vende en varias tiendas, incluyendo los negocios donde se vende artesanías.
Néstor Ayil Can, productor de San Vicente, comentó que cuenta con 45 colmenas y su producción por ahora es poca debido a que el tajonal que se produce solo alcanza para alimentar a las abejas, de modo que lo que está vendiendo es de otra floración.
Explicó que la miel que producen es pura, limpia y de buena calidad, pues no se usa ningún químico en el mantenimiento.
Incluso, para exterminar la varroasis de manera manual y directa extraen los ácaros de las colmenas y las exterminan, sin usar ninguna sustancia que pueda contaminar el dulce.
En cuanto a la contaminación de los campos en donde las abejas liban néctar de las flores, el programa federal “Sembrando Vidas” prohíbe a los campesinos usar algún tipo de químicos y ahora ya empezaron a respetar las normas, de modo que al menos en su caso, no hay contaminación donde tiene su apiario.
En realidad el problema que enfrentan es el bajo precio que no les permite salir adelante en todo el proceso de producción.
Los que menos obtienen utilidad son los productores, mientras que los dueños de los centros de acopio son los que ganan más dinero porque exportan el dulce a Europa. Por cierto, el tianguis apícola también permite a otros vendedores de plantas de ornato vender en el parque, como es el caso de Catalina Cupul Pech.
Ella comentó que vende plantas de diversas variedades como “corona de Cristo”, “amarilis”, “rosa del desierto”, “frescura”, “mala madre”, “bugambilias” “helechos”, entre otros, que ofrece de entre $40 y $80.
El dinero que obtiene le sirve para apoyar a su familia, afirmó.
