PROGRESO.— Bajo un intenso calor y cielo despejado, miles de visitantes disfrutaron ayer de una jornada playera en las costas del puerto, que se vieron concurridas desde temprana hora.
De acuerdo con cálculos, hacia el mediodía se habían contabilizado en el puerto unas 4,000 personas, y la afluencia continuaba en aumento con la llegada constante de autos particulares y autobuses procedentes de Mérida y otros municipios.
Las condiciones meteorológicas favorecieron el ambiente: altas temperaturas, brisa ligera y mar en calma. Muchos bañistas, además, manifestaron tranquilidad al constatar que en Progreso no hay presencia de marea roja, lo que alentó a más familias a ingresar al mar sin temor.
Restaurantes, palapas y negocios de la zona turística reportaron buena actividad desde la mañana, mientras que prestadores de servicios confiaban en que el flujo de visitantes se mantuviera en la tarde, y así ocurrió.
En cuanto al tránsito vehicular, éste se incrementó de manera notable, sobre todo en el acceso principal a Progreso desde Mérida, donde la circulación era lenta debido al elevado número de vehículos que buscaban ingresar a la ciudad.
En el interior de la población la situación se complicó en los alrededores del Malecón, pues no había espacios disponibles para estacionarse, lo que obligaba a los automovilistas a dejar sus unidades a dos o tres cuadras de distancia.
Esta situación ha sido constante desde el pasado Carnaval, cuando se registró una llegada masiva de visitantes.
En las vías hacia Chelem y Chicxulub Puerto también se observó un notable aumento en la cantidad de vehículos que se dirigían a esas comisarías porteñas.
En el malecón los restaurantes registraron alta ocupación tanto en sus áreas de comedor como en la zona de sombrillas y palapas, donde cientos de visitantes degustaron diversos platillos del mar, desde pescado frito y ceviches hasta pulpo en distintas presentaciones.
Debido al intenso calor, que alcanzó los 32 grados, el consumo de hielo y bebidas frías también se incrementó, por lo que tiendas y expendios de bebidas reportaron una importante afluencia de compradores.— Abraham Ismael Raz Herrera
