TIZIMÍN.— Luego que se informara sobre la inauguración de una supuesta nueva planta de producción de moscas estériles en Texas para combatir el gusano barrenador del ganado (GBG), el conocido ganadero Alberto Banuet Abhari aclara que no se trata de una planta productora, sino de un centro dispersor.
Apenas ayer el especialista agropecuario Noé Peniche Patrón señaló que era una buena noticia el avance de la planta que se adapta en el complejo “Jorge Gutiérrez Samperio”, en Metapa de Domínguez, así como la inauguración de otra en Texas para producir moscas estériles, aunque advirtió que los próximos seis meses podrían ser críticos ante la cercanía de la temporada de calor y lluvias.
Sin embargo, Banuet Abhari precisa que en Texas no se puso en marcha una planta productora.
“Lo que inauguraron los americanos en Texas es un centro dispersor de moscas, la única planta que hay actualmente es la de Panamá y México anunció que en julio tendría funcionando la planta de Metapa, en Chiapas”, precisa.
De acuerdo con el productor, lo que podría ocurrir es que Estados Unidos acondicione su infraestructura para recibir moscas estériles producidas en Panamá y eventualmente parte de las que se generen en territorio mexicano, con el objetivo de evitar la llegada del insecto a Texas.
En ese contexto, insiste en que la estrategia debe fortalecerse en el sureste del país, debido a que el ciclo de alta prevalencia está por comenzar.
Con el aumento de temperaturas y las lluvias, el ganado resiente el estrés climático y son más frecuentes las heridas, condiciones propicias para la infestación.
“Estamos siendo reactivos, curando heridas y colocando botellitas para detectar moscas, cuando hay presencia en todo el estado”, lamenta.
Productores del oriente del estado han advertido que de no reforzarse las acciones preventivas y la dispersión suficiente de moscas estériles —que es el método probado para el control de la plaga—, el gusano barrenador podría expandirse con rapidez, como ocurrió décadas atrás, cuando su erradicación tomó 19 años gracias a la cooperación binacional entre México y Estados Unidos.
Mientras tanto, se mantiene la expectativa de que en julio inicie la producción nacional en Metapa de Domínguez, lo que permitiría fortalecer la estrategia en el sureste ante el inminente periodo de mayor riesgo.
En cuanto a la afectación en humanos, anteayer Yucatán notificó dos nuevos casos ambos en Mérida, con los que ya son 18 personas afectadas en el estado desde agosto de 2025 hasta febrero de 2026, según informó la Secretaría de Salud de México.
