PROGRESO.— Ayer la IX Zona Naval, con sede en el puerto de Yucalpetén, fue el escenario de un acto para conmemorar el 112 aniversario de la gesta heroica de la defensa del puerto de Veracruz.
Esta actividad se realizó con la presencia de autoridades municipales y estatales, así como representantes navales.
Durante el acto se leyó la reseña de la gesta:
“En el contexto de la Revolución Mexicana, el ascenso a la Presidencia del general Victoriano Huerta, en febrero de 1913, incitó a que el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, con la aprobación del Congreso estatal proclamara el Plan de Guadalupe, cuyo principio fue restablecer el orden constitucional y la creación de un Ejército para combatir al gobierno usurpador.
“La situación política en México no fue bien vista en Estados Unidos, por lo que el presidente Woodrow Wilson se negó a reconocer a Huerta como presidente.
“Cuando el gobierno de Estados Unidos fue informado sobre el arribo a Veracruz de un cargamento de armas para el ejército huertista, éste tomó la decisión de dirigir su flota al puerto para tomar la aduana y algunos de los edificios públicos, acciones que se iniciaron con el desembarco de tropas, la mañana del 21 de abril de 1914. A las 11:20 horas se inició el desembarco de la Infantería de Marina estadounidense.
“El comodoro Manuel Azueta Perillos tomó la decisión de dirigirse a la Escuela Naval Militar, donde habló con el director, el capitán de fragata Rafael Carrión, para determinar las acciones a emprender; arengó a los cadetes y al personal naval con un “¡Viva México!, ¡viva México! ¡viva México! ¡A las armas muchachos! ¡La Patria está en peligro!”, según se recordó.
Los cadetes de la escuela que se encontraban en el segundo nivel estuvieron expuestos al fuego enemigo. Uno de ellos fue Virgilio Uribe Robles, quien al momento de cargar su arma recibió un impacto de bala en la cabeza, por lo que fue auxiliado inmediatamente por el comodoro Azueta y el teniente mayor Modesto Sáenz, quienes lo trasladaron a uno de los dormitorios, y después llevado al Hospital de San Sebastián, pero durante el camino falleció.
El teniente de artillería José Azueta Abad, hijo del comodoro Azueta Perillos, combatió con valentía al enemigo con una ametralladora, desde la que había sido su alma máter la Escuela Naval Militar, en la esquina de las calles de Landero y Coss y Esteban Morales. Al estar expuesto al fuego de fusilería norteamericano recibió dos tiros en sus extremidades inferiores; a pesar de ello, continuó disparando y cuando fue auxiliado por uno de los cadetes.
Tras varios días de agonía, las heridas provocadas en combate le causaron la muerte el 10 de mayo de 1914.
“Las fuerzas norteamericanas desalojaron el puerto de Veracruz el 23 de noviembre de 1914 y fue ocupado por las fuerzas constitucionalista, mientras que la Escuela Naval Militar reanudó clases en su misma sede en 1919 y por las acciones de defensa a la soberanía nacional se le declaró heroica por decreto presidencial el 20 de diciembre de 1949”, se indicó.
En el marco de la ceremonia de ayer se realizó el toque de silencio, con el que se recordó a los caídos en el combate.
