Entrada principal de la iglesia de Motul, que, como la de Tekax, está dedicada a San Juan Bautista
Entrada principal de la iglesia de Motul, que, como la de Tekax, está dedicada a San Juan Bautista

  • Entrada principal de la iglesia de Motul, que, como la de Tekax, está dedicada a San Juan Bautista
  • Otro de los atractivos turísticos del Pueblo Mágico de Tekax son las grutas con sus formaciones caprichosas (arriba), que atraen al turismo de aventura. Abajo, una celebración en Espita “La Atenas de Yucatán”, donde el coso taurino aún se construye cerca de la iglesia dedicada a San José
  • Arriba, la iglesia de Tekax dedicada a San Juan Bautista. A la derecha, la zona arqueológica de Chacmultún, otro atractivo de la también llamada “Sultana de la Sierra”
  • Arriba, la entrada del cenote Sambulá de Motul, a donde acuden a refrescarse los turistas. A la derecha, vista de una parte del techo de la iglesia de San José, de Espita

Mañana lunes 27 de julio se cumplen tres años de que Tekax, Motul y Espita recibieron oficialmente el nombramiento de Pueblos Mágicos, una distinción que amplió a siete el número de localidades yucatecas con ese reconocimiento. La designación oficial tuvo lugar un mes antes, el 26 de junio de 2023, por la Secretaría de Turismo del Gobierno Federal (Sectur).

Más que un sello turístico, el título representa una apuesta por preservar el patrimonio histórico, cultural y natural de comunidades que buscan convertir su identidad en una oportunidad de desarrollo económico.

La incorporación de esos municipios marcó una nueva etapa para el programa en Yucatán. A diferencia de las primeras generaciones de Pueblos Mágicos, la convocatoria de 2023 dio mayor peso a la riqueza cultural, gastronómica, ambiental y a las experiencias comunitarias, dejando en segundo plano criterios como la infraestructura hotelera o el número de restaurantes.

Para obtener el distintivo, los municipios debieron integrar un expediente técnico que acreditara la existencia de atractivos turísticos con identidad propia, un comité ciudadano, un plan de desarrollo turístico sostenible, reglamentación para la conservación del patrimonio, estrategias de promoción, conectividad, servicios para visitantes y el compromiso de los tres órdenes de gobierno para conservar el nombramiento.

Identidad viva

Tekax, conocida como “La Sultana de la Sierra”, se distingue por su ubicación al pie de la Sierra Puuc, una característica poco común en Yucatán.

El municipio ha consolidado una oferta basada en el turismo de naturaleza y aventura, con grutas como Chocantes, senderismo, rappel, ciclismo a campo traviesa y paisajes que contrastan con la planicie predominante del estado. A ello se suman su parroquia de San Juan Bautista, su gastronomía y Chacmultún, su zona arqueológica.

Motul, llamada “La Perla de la Costa”, conserva una estrecha relación con la historia y la gastronomía yucatecas. Alberga un museo dedicado al exgobernador Felipe Carrillo Puerto, además de edificios coloniales, el mercado municipal y la tradicional plaza principal.

Su principal carta de presentación sigue siendo los famosos huevos motuleños, platillo reconocido dentro y fuera del estado, que ha convertido a la ciudad en un referente culinario.

Espita, conocida como “La Atenas de Yucatán”, sobresale por su herencia arquitectónica, sus casonas de estilo francés, calles tranquilas y una intensa tradición cultural.

El municipio también es puerta de entrada a cenotes, antiguas haciendas y comunidades mayas del oriente yucateco, además de conservar festividades religiosas y expresiones artísticas que fortalecen su identidad.

Desde que recibieron el nombramiento, los tres municipios han buscado ampliar su infraestructura turística, fortalecer la promoción de sus festividades y atraer inversiones vinculadas con hospedaje, gastronomía y servicios.

Rutas de color

También fueron incluidos en programas federales y estatales de mejoramiento urbano, como “Rutas Mágicas de Color”, mediante el cual se pintaron fachadas y se realizaron murales para reforzar la imagen urbana.

El programa Pueblos Mágicos busca que el turismo se convierta en un motor económico sin perder la esencia de las comunidades.

La conservación del patrimonio histórico, las tradiciones, la gastronomía y los espacios naturales forma parte de los compromisos permanentes que deben cumplir las localidades para mantener el distintivo.

Especialistas en desarrollo regional consideran que el verdadero reto comienza después de obtener el nombramiento.

La permanencia del título depende de mantener la calidad de los servicios, proteger el patrimonio, involucrar a la población y evitar que el crecimiento turístico rebase la capacidad de las comunidades.

Siete destinos

Con la incorporación de Tekax, Motul y Espita, Yucatán cuenta actualmente con siete Pueblos Mágicos. El primero fue Izamal, en el centro del estado, incorporado en 2002 gracias a su convento franciscano, pirámides mayas y el característico color amarillo de su centro histórico.

Posteriormente se sumaron Valladolid, en el oriente, reconocida por su arquitectura colonial, cercanía con Chichén Itzá y cenotes; Maní, en el sur, famoso por el exconvento de San Miguel Arcángel, su gastronomía y la historia del Auto de Fe; y Sisal, comisaría de Hunucmá, incorporada en 2020 por sus playas, manglares, biodiversidad y pasado como antiguo puerto de exportación del henequén.

El nombramiento de este puerto motivó una polémica, pues parte de su población no estuvo de acuerdo con base en el impacto económico que implicaría y la afluencia que motivaría, en perjuicio de la conservación de las playas.

Tres años después de aquella ceremonia realizada en Tekax, los nuevos Pueblos Mágicos mantienen el desafío de convertir el reconocimiento en bienestar para sus habitantes.

La magia que les dio el nombramiento hoy depende de conservar su patrimonio, fortalecer su identidad y traducir el turismo en oportunidades para las comunidades.

Hipólito Pacheco Perera es Licenciado en Gastronomía.Tiene 29 años de experiencia en el periodismo. En 2019 se incorporó en una segunda etapa a Grupo Megamedia. Sus temas de especialidad son relacionados con las comunidades de interior del Estado, gobierno y política.