KANASÍN.— A pesar de la incorporación de rutas del sistema Va y Ven, habitantes de algunas zonas de Kanasín continúan enfrentando dificultades para acceder al transporte público.
Esto debido al crecimiento de fraccionamientos y colonias y a la falta de cobertura en sectores cada vez más alejados de las principales vías del municipio.
Kanasín, por su cercanía con Mérida y la creciente integración de ambos municipios, se ha convertido prácticamente en parte de la zona urbana de la capital yucateca.
Una buena parte de sus habitantes trabaja o estudia en Mérida, por lo que contar con un servicio de transporte constante resulta indispensable.
Sin embargo, vecinos de colonias como Mulchechén II señalan que algunas rutas resultan insuficientes ante el crecimiento de la población.
Coraima Sierra Romero, habitante de Mulchechén II, explicó que su colonia se encuentra entre la entrada principal de Kanasín y la entrada a Santa Isabel, pero actualmente existe un amplio sector que no cuenta con una ruta que lo cubra de manera directa.
“La colonia en la que yo vivo está justo en medio de la entrada principal de Kanasín y la entrada de Santa Isabel. Entonces, todo ese pedazo de lado a lado ya no lo cubre ni una sola ruta”.
Comentó que posteriormente comenzaron a circular camiones de la ruta Kanasín-Kukulcán, pero consideró insuficiente que una sola ruta atienda una zona tan extensa, especialmente por la saturación y los tiempos de espera.
Crecimiento de Kanasín complica el transporte
La entrevistada recordó que durante la pandemia y posteriormente con la reactivación económica aumentó considerablemente la construcción de viviendas y fraccionamientos en Kanasín, principalmente hacia el suroriente.
Ese crecimiento, dijo, no estuvo acompañado por una ampliación suficiente de las rutas de transporte.
“Durante la pandemia lo que pasó igual es que Kanasín creció muchísimo hacia adentro, ya hay muchísimos más fraccionamientos de los que había antes de pandemia”.
A ello se sumó, según su testimonio, la desaparición de rutas que anteriormente conectaban a numerosas colonias, entre ellas Kanasín-Kukulcán rojo y azul, Kaua y Croc.
La consecuencia es una mayor concentración de usuarios en las pocas rutas disponibles.
Sierra Romero señaló que una de las alternativas para quienes viven en las zonas más alejadas es trasladarse hasta otros puntos para abordar el transporte, lo que obliga a utilizar tricitaxis o plataformas privadas y, por tanto, incrementar el gasto diario.

Usuarios deben salir con horas de anticipación
La saturación se hace más evidente durante las horas pico.
La vecina de Mulchechén II explicó que los camiones pueden llegar llenos a sectores que todavía se encuentran relativamente cerca del inicio de sus recorridos.
“Cuando estos camiones llegan a una cuarta parte de su recorrido, el camión ya está lleno”, relató.
Como ejemplo, señaló que para llegar al Centro de Mérida a las 7 de la mañana debe salir de su casa alrededor de las 5:30, pues de lo contrario corre el riesgo de no encontrar espacio en las unidades.
Ante esta situación, algunos usuarios caminan hasta puntos donde comienzan determinados recorridos. En su caso, mencionó el fraccionamiento CROC, donde prácticamente inicia la ruta CTM.
“Muchas veces ahí ya sale lleno con sólo dar vuelta en unas cuantas cuadras”.
Ruta CTM del Va y Ven no se concretó
Sierra Romero recordó que en algún momento se anunció la incorporación de la ruta CTM al sistema Va y Ven e incluso fueron instalados algunos paraderos.
Sin embargo, aseguró que el proyecto no se concretó y que los paraderos instalados terminaron deteriorándose.
También cuestionó la ubicación de algunos de ellos, pues, desde su perspectiva, no correspondían con los lugares donde tradicionalmente los usuarios esperaban el transporte.
“Siento que ni siquiera hicieron estudios en lo que es la zona geográfica o zona urbana de ahí, como para determinar, bueno, este es un buen lugar para poner un paradero”.
Según su testimonio, ha pasado más de un año desde aquel anuncio y actualmente no tiene conocimiento de que la ruta vaya a incorporarse al sistema.
“Prefiero irme a ciegas”: usuarios de Kanasín piden mejorar el sistema Va y Ven
La habitante de Kanasín reconoció que el sistema Va y Ven representa una modernización del transporte y destacó particularmente la accesibilidad de sus unidades para personas con dificultades de movilidad.
No obstante, consideró que la planeación de las rutas debe tomar en cuenta las características de cada zona y las necesidades reales de los usuarios.

En su caso, incluso prefiere utilizar el transporte convencional debido a los gastos adicionales que implica llegar hasta una ruta del Va y Ven.
“Prefiero irme a ciegas y gastarme sólo 8 pesos para la ineficiencia del transporte público a gastarme 12 en el Va y Ven donde además dependo de un vehículo privado para acceder a él”.
También cuestionó el funcionamiento de la aplicación del sistema, pues aseguró que no siempre puede utilizarla correctamente, lo que le resta una de las principales ventajas del servicio.
Cuestionan accesibilidad de las unidades
Otro de los aspectos que señaló fue la accesibilidad dentro de los autobuses.
Consideró positivo que existan espacios destinados a personas con discapacidad, adultos mayores y mujeres embarazadas, pero advirtió que el número de lugares es limitado frente a la cantidad de personas que pueden requerirlos.
“En el resto de los asientos tienes que subir escalones”.
En el caso de las personas usuarias de silla de ruedas, agregó, las limitaciones son todavía mayores, pues las unidades pueden transportar a una sola persona en silla de ruedas, lo que podría obligarla a esperar otra unidad si el espacio ya está ocupado.
“Si ya estás metiendo camiones gigantes, al menos haz que valgan la pena”.
Piden estudios de movilidad para Yucatán
Sierra Romero aclaró que no está en contra de la modernización del transporte público, pero consideró que un proyecto de esta magnitud debe partir de estudios que permitan conocer las necesidades específicas de cada sector de la población.
A su juicio, las autoridades deben realizar análisis geográficos y socioeconómicos y considerar las características de las zonas donde circularán las unidades.
“Para mí la solución al transporte público es que las autoridades correspondientes o las personas correspondientes de armar estos sistemas, de hacer estas rutas, de designar estas unidades, realmente estudien la movilidad en todo el Estado o al menos dentro de la ciudad”.
También consideró necesario mejorar los servicios que ofrecían las rutas tradicionales y garantizar una verdadera conexión entre los diferentes recorridos.
El problema, concluyó, no es únicamente la modernización de las unidades, sino que éstas puedan llegar de manera eficiente a quienes dependen diariamente del transporte público.
Con información de Pablo May
