

TIZIMÍN.— El aprovechamiento de frutas de temporada se convirtió en una alternativa de ingreso para Lila María Canul Chan y Fátima Sosa, quienes diversificaron su actividad comercial con la preparación de raspados naturales y postres elaborados con productos de la región.
Las dos mujeres comenzaron vendiendo granizados con jarabes, pero después incorporaron frutas frescas a su oferta para variar sus productos y aprovechar los ingredientes disponibles según la temporada.
Actualmente preparan raspados de distintos sabores, entre ellos nance, mango, limón, pitahaya, sandía y coco, además de combinaciones con chamoy y otros complementos.
Sabor de temporada
La pitahaya es uno de los frutos que sumaron recientemente a su menú, debido a su disponibilidad en la ciudad. Con ella elaboran una preparación que lleva limón, chamoy y jarabe de nance.
Los precios van de 25 a 60 pesos, según la presentación y los ingredientes. Entre sus especialidades destacan las llamadas “gomichamoyadas”, que combinan los sabores de los raspados con ingredientes que les dan un toque diferente.
Una de sus ofertas actuales es la “pitahaya loca”, de 40 pesos, que incluye chamoy, jugo de limón, jarabe de nance y un palito de pulpa de tamarindo. Lila María y Fátima explicaron que aprovecharon la temporada de este fruto, pues ahora se consigue con facilidad en distintos puntos de la ciudad, por lo que decidieron ofrecerlo en una presentación distinta.
Nuevas recetas
Conforme cambie la temporada, las emprendedoras prevén preparar también “piñas locas”, además de presentaciones con sandía y pepino, algunas de las cuales elaboran desde su domicilio.
Su negocio se ubica en las inmediaciones del parque zoológico La Reina, donde buscan obtener ingresos con la venta de productos preparados con frutas de temporada.
Más allá de ampliar su variedad, la iniciativa refleja cómo ambas mujeres han adaptado su pequeño negocio para mantener distintas opciones de venta durante todo el año.
