Contra todos los pronósticos, las Águilas de Filadelfia le pusieron un alto a la dinastía de los Patriotas de Nueva Inglaterra, que llegaron al Super Bowl LII como amplios favoritos para ganar el sexto título de su historia.
Nick Foles se impuso en el duelo de mariscales de campo al experimentado Tom Brady y se llevó el premio al Jugador Más Valioso, ayer en el US Bank Stadium de Mineápolis, Minnesota.
En el espectáculo de medio tiempo, Justin Timberlake puso a bailar al público y sorprendió con un tributo a Prince.
