Faena magistral de Hermoso, sin el reconocimiento
Los tres rejoneadores decidieron sobre la hora que aceptaban el reto de torear bajo la lluvia, con el ruedo de la Plaza de Las Ventas de Madrid convertido en un barrizal. Y, pese a los peligros y las dificultades, brindaron una gran noche de toros.
Al final, pudieron irse en hombros los tres, pero no tuvieron tanta fortuna ni el apoyo de quien otorga los premios en la plaza.
Pablo Hermoso de Mendoza estructuró una faena magistral, no premiada por la autoridad, y la joven francesa Lea Vincens se llevó una oreja del festejo, el número 26 de la Feria de San Isidro.
Sergio Galán estuvo cerca de irse por la Puerta Grande, pues le cortó un apéndice a su primer toro, segundo de la tarde, se esmeró con el quinto, cuando apretó al lluvia, pero tampoco obtuvo el premio que en el ruedo se había ganado con justicia.
Hermoso consiguió realizar la faena más redonda y rotunda en el cuarto, una labor de auténtica figura. Sin embargo, el palco no tuvo esa sensibilidad, que sí muestra en ocasiones ante las condiciones meteorológicas.
