Tras empatar sin goles en el partido de ida, Cruz Azul y América vuelven a chocar en el Estadio Azteca por el título de la Liga MX
Luego de un primer partido que no cumplió con las altas expectativas generadas por unas de las finales más anticipadas en México en los últimos años, América y Cruz Azul vuelven a verse las caras hoy por la noche para dirimir al monarca del torneo Apertura.
El encuentro de ida, disputado el pasado jueves entre dos de los equipos más populares del país, terminó con un empate sin goles. La Máquina puso en aprietos al portero argentino Agustín Marchesín con un remate de cabeza de Julio César Domínguez a los nueve minutos y sobre el final estuvo cerca de llevarse la victoria con un disparo de media distancia del extremo español Édgar Méndez que sacudió el travesaño.
Para el choque de esta noche tendrá que salir un ganador y en caso de empate luego de los 90 minutos se contemplan tiempos extras y una tanda de pénaltis.
Por esa vía se coronó América en la última final entre ambos, disputada en el torneo Clausura 2013.
“Nuestro equipo supo anular las virtudes del rival en un partido parejo”, dijo el entrenador portugués de los celestes, Pedro Caixinha. “Si tienes que elegir a alguien que fue superior, ese fuimos nosotros, pero este domingo (hoy) sí será una final”.
¿El fin de la maldición?
Después de coronarse en el torneo Invierno 1997, la Máquina ha perdido cinco finales de liga y antes de esta temporada se había ausentado de la liguilla en siete de las pasadas ocho.
Pero liderados por Caixinha y con una inversión en fichajes que rondó los 45 millones de dólares, Cruz Azul recuperó el protagonismo perdido y lideró el torneo mexicano prácticamente de punta a punta.
“Nuestro equipo ya está en un escalón totalmente diferente, porque hay algo que ya ganamos y eso es el respeto”, dijo Caixinha. “Cruz Azul está de regreso, está para quedarse y quiere ser el mejor”, aseveró.
Si se corona ante América, el Cruz Azul no solo ajustaría cuentas con su verdugo de 2013, sino que además conquistaría ese noveno cetro que se le ha negado. Lo más importante es sacudirse el estigma de equipo perdedor que no sabe ganar campeonatos importantes. Además de las cinco finales de liga pérdidas desde su triunfo ante León en el Invierno 1997, los celestes han caído en una final de la Copa Libertadores (2001) y dos de la Liga de Campeones de la Concacaf (2008-09, 2009-10).
Por la 13a. estrella
El América se coronó campeón por última vez en el Apertura 2014 y desde entonces lo más cerca que ha estado de consagrarse fue en el Apertura de 2016, en el que perdió en penales contra Tigres de la UANL.
Las Águilas quedaron fuera en semifinales en los últimos dos torneos y una derrota ante un acérrimo rival comprometería la continuidad del entrenador Miguel Herrera, quien tiene seis meses más de contrato.
El América también intenta alcanzar su cetro de liga número 13 para romper el empate con las Chivas del Guadalajara y quedarse en solitario como el equipo más laureado de México.
“Sin hacer un gran partido estuvimos ahí, los jugadores salieron mal al ataque y no jugamos de la mejor forma, creo que podemos mejorar”, dijo Herrera, quien cumple su cuarto torneo al mando de las Águilas luego de dirigir a la selección mexicana y al Tijuana. “Queda un partido de 90 minutos en el que nos mataremos, estamos más vivos que nunca y sigo pensando que el domingo (hoy) terminaremos campeones”.
Para la vuelta, el América tiene entre algodones a dos de sus titulares, los colombianos Mateus Uribe y Roger Martínez, quienes salieron lesionados del primer encuentro y están en duda para la vuelta.
El árbitro central designado para la vuelta en el Estadio Azteca es César Ramos Palazuelos.— AP
