Alan Pulido

Muchos títulos en sus vitrinas, pero están sin liguilla

Decepcionantes. Con esa palabra dura y sincera, se puede definir el presente de varios equipos en el actual Torneo Apertura 2019 que ya prepara su liguilla.

Y es que tampoco todos los equipos que disputarán la corona tuvieron grandes momentos, pues sin contar al Santos Laguna y lapsos al América y a los Tigres, así como al Necaxa, podríamos decir que fue un torneo muy extraño, en el que un día estabas arriba y otro muy abajo.

Es fácil decirlo, pero si hay equipos que no se pueden permitir seguir deambulando en la mediocridad son los llamados “grandes” y tres de cuatro, Chivas, Cruz Azul y Pumas tendrán que ver el desenlace del torneo desde sus casas.

Otro equipo del que se esperaba mucho es el Toluca. El tercer equipo más ganador del país tuvo un campeonato para el olvido, comenzó con un entrenador, terminó con otro y básicamente era un cheque al portador.

Pero vamos por partes y por orden de exigencia.

Cruz Azul: la Máquina se convirtió en un hazmerreír por el carnaval directivo que armó a medio torneo.

Una afición tan golpeada como la cementera no se merecía tal espectáculo que armó Víctor Garcés, supuestamente su vicepresidente, en televisión nacional.

La Cadena ESPN, que dicho sea de paso se llevó varios batacazos por las polémicas que, sin querer o medio armadas se dieron al aire en su señal, invitó a Garcés, que había regresado desde las tinieblas para cimbrar el entorno celeste, poniendo en duda la continuidad de Ricardo Peláez como director deportivo cementero.

Ricardo, corto de mecha, llamó al programa y se armó un show digno de telenovela de las cinco.

¿El resultado? La Máquina perdió el rumbo, se quedó sin el encargado de armar el proyecto, uno que de a poco se veía que caminaba y se quedó fuera de lo que realmente necesita que es pelear por una corona que se le ha negado por 22 años.

Sin director deportivo, con Siboldi que de a poco se está ganando el desprecio de su afición por sus “necedades” con los jugadores.

Rafael Baca, borrado por Pedro Caixinha, fue vuelto a poner de titular por Siboldi para comandar la media… con un porcentaje abrumador de pelotas perdidas por partido y siendo de lo más endeble del equipo, pero ahí sigue, relegando a Stephen Eustaquio, portugués-canadiense que regresó de una dura lesión y con la Sub-20 ha demostrado mucho.

Chivas: no se le debe excusar al Rebaño Sagrado. Su temporada, a pesar de ver un rayo de esperanza sobre el final, ha sido paupérrima.

Perdiendo partidos por falta de concentración y dejando ir puntos que al final le pudieron jugar mucho a favor de cara a la liguilla, los dirigidos por Luis Fernando Tena suman ya cinco torneos sin entrar a la liguilla.

¿Momentos buenos? Sí, hubo algunos, como el campeonato de goleo —compartido— de Alan Pulido (que personalmente me parece ha sido exageradamente celebrado por todos) y algunos jugadores que han podido resurgir en su nivel como Eduardo López, que sobre el final confirmó que, cuando se pone a jugar, puede llegar a ser muy determinante.

Los tapatíos también sufrieron un batacazo grande y muy desafortunado al final con el fallecimiento de Jorge Vergara, su dueño.

Santo de la devoción de pocos, pero un tipo que le dio sabor a la Liga MX cuando esta más lo perdía.

Sus desplegados, los giros de timón —esto no tan bueno para el club— y el carisma que le supo aportar a uno de los dos equipos más importantes del país es algo que se le extrañará a Jorge.

Toluca: con Ricardo La Volpe en el timón todos esperábamos —me incluyo— una de las mejores versiones de los Diablos Rojos en años… craso error.

El problema comenzó desde temprano con el armado del equipo, uno con el que el argentino no estuvo muy de acuerdo pues las piezas que le trajeron no fueron las que él pidió.

No es para excusarlo, pero si el apoyo directivo no está, el proyecto era una bomba de tiempo que finalmente detonó en la recta final.

Los Diablos Rojos terminaron en el decimoséptimo puesto de la clasificación y fueron, con 16 goles a favor, la segunda peor ofensiva de la competencia, arriba del Veracruz, que para efectos prácticos no debería contar.

Pumas: presupuesto corto, un entrenador que conoce poco de la Liga y problemas internos, ¿qué es lo que podría salir mal?

Universidad Nacional no se puede permitir seguir deambulando en la mediocridad por todo lo que tiene detrás.

Lejos están los campeonatos en los que Pumas llegaba como víctima y más que con la cartera, sacaban el pecho y terminaban peleando arriba por amor propio y un proyecto estructurado.

Hoy, ir a Ciudad Universitaria no es meterte a un estadio pesado. Como visitante tienes que sortear el tema de la altura y el horario —seguir jugando a las 12 del día me parece terrible—, pero si después de eso te encuentras a un equipo al que le duele un mundo atacar y no tiene la mejor de las defensas, se te abren los ojos.

Hay equipos como Atlas o Pachuca de los que se esperaba más y tampoco funcionaron, pero estos no tienen la obligación, al menos ante la gente, de estar siempre peleando arriba.

El América, el único grande en la liguilla, volverá a buscar la corona como se le ha hecho costumbre.

¿Hasta cuando se les seguirá guardando su lugar a los grandes? Si siguen con torneos así, puede que no mucho.— MIGUEL ÁNGEL CALDERÓN LÓPEZ

 

Jugadores decepcionantes Chivas, Cruz Azul, Pumas y Toluca fracasaron y sus jugadores tienen parte de la culpa

José de Jesús Corona

El arquero ya no es lo que solía ser. “Chuy” tuvo buenas intervenciones durante el Apertura 2019, pero fueron más sus errores los que encaminaron los puntos perdidos de la Máquina. Ante Pumas, de un error suyo en la salida derivó el empate y ante Morelia colaboró, a pesar de haber atajado un pénalti, con la derrota. Más errores que aciertos en un torneo para olvidar.

Oribe Peralta

El morbo de ver a Oribe con la playera del Guadalajara después de un largo paso por el América se esfumó por sus actuaciones. Como en el caso de Corona, los años no pasan en balde y aunque suene duro decirlo, el “Cepillo” fue más un lastre para el Rebaño Sagrado que alguien que diera soluciones. Oribe jugó 13 partidos, siete de ellos como titular y no anotó.

Emmanuel Gigliotti

Su segundo torneo con los Diablos Rojos fue pan con lo mismo para el apodado “Puma”. Lo que se espera de un delantero es que sus goles generen puntos. Bueno, solo hizo tres en el Apertura y dijo presente en dos empates y una derrota de su equipo. Muy poco productivo para el jugador que llegó hace ya un año de Independiente con la etiqueta de goleador implacable.

Víctor Malcorra

“Míchel” insistió prácticamente todo el torneo con el argentino como pieza medular en la media de los universitarios y, si bien no debe ser una posición en la que se brille tanto, su aporte es casi nulo. De un extranjero, sobretodo en Universidad Nacional, se pide que sea determinante y lo que hizo y ha hecho Malcorra bien podría hacerlo alguien de la cantera.

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