Dos jonrones del cubano llevan a las Rayas al cetro
En octubre del año pasado, cuando llegó a Mérida de vacaciones, Randy Arozarena habló de un compromiso personal: disciplina y trabajo para quedarse como jugador regular de Grandes Ligas.
Y ayer, el joven jugador de cuadro cubano fue fundamental en el partido que dio a las Rayas de Tampa Bay la corona de la División Este de la Liga Americana.
Anoche, Arozarena bateó dos cuadrangulares y las Rayas vencieron 8-5 a los Mets de Nueva York para izar el banderín del Este por primera vez en 10 años, en el Citi Field neoyorquino.
Joey Wendle y Brandon Lowe aportaron también sendos jonrones por Tampa Bay, que será local en el Tropicana Field para una serie de primera ronda de postemporada, a un máximo de tres juegos, desde el próximo martes.
Es el tercer gallardete divisional que ha obtenido la franquicia de Tampa Bay, que se coronó también en el Este en 2008 y 2010. Luego de perderse el martes la oportunidad de asegurar el título, las Rayas requerían sólo un triunfo o que los Yanquis cayeran ante Toronto para asegurar el campeonato divisional. Ambas cosas sucedieron anoche.
Las Rayas (37-20) rompieron el empate 2-2 en el sexto capítulo. La victoria fue para Tyler Glasnow (5-1) y el tropiezo para Michael Wacha.
Arozarena, ex jugador de la Liga Meridana, llegó a siete bambibazos.
