Del niño que comenzó a jugar con los Osos en la Liga Álvaro García Aguilar, en el Instituto Patria, al que está hoy con los Venados FC en la Liga de Expansión, hay un abismo.
¿Qué sigue igual en Miguel Mayo Canul?
No rendirse.
Miguel se pasó picando piedra en cada equipo en el que militó desde las categorías infantiles, cuando parecía que el sóccer era una diversión.
Cuando dio el brinco a Tercera División, ya tenía decidido que estaría en el deporte como su profesión: futbolista. Cinco años en la categoría menor del balompié de paga no mermaron sus sueños.
“Lo que hice fue pensar en que sí podía. Nunca me rendí, y ahora que puedo estar en el primer equipo, lo que quiero es seguir jugando en ese nivel”, destaca el joven originario de San Camilo, en Kanasín.
Y es que, muchas veces, la Tercera es una vitrina para los jugadores con aspiraciones e intenciones, dos conceptos que son abismalmente distintos. Puedes aspirar, soñarlo, pero no lo intentas y te vas a quedar como un aficionado más que les mira desde las tribunas del Estadio “Carlos Iturralde Rivero”.
“O te quedas en el camino. Muchos como yo pensaron que podrían, tenían con qué, pero no siguieron. Yo nunca me rendí”, dice el mediocampista, quien, de poco en poco, va sumando sus minutos en el Guardianes 2021 de la Liga de Expansión.
Debut en el Guardianes 2020

Luego de cinco temporadas en Tercera, lo llamaron para el equipo principal. Debutó en la temporada del Guardianes 2020 el sábado 31 de octubre, jugando ante Leones Negros de la Universidad de Guadalajara.
Fue, aunque sin público por la pandemia, jugando en el “Olímpico”, allá donde muchas veces jugó con Cantera Venados en Tercera División, a donde fue muchas veces como aficionado.
En el actual torneo, el entrenador Carlos Gutiérrez Barriga ya lo jaló para dos partidos, sumando entre ambos 13 minutos. Pueden parecer pocos, pero a él le saben a gloria.
Miguel Mayo, quien terminó su bachillerato en el Cetis 112, considera como una virtud propia la seguridad.
Cuando no tienes seguridad en ti mismo… En la vida el que se rinde se queda, los que persisten, ganan”
Miguel Mayo Canul, futbolista
Por ello esperó tanto, de forma paciente, sin precipitarse. Lo remata diciendo: “Valió la pena cada minuto, cada segundo, todo el esfuerzo en Tercera División, en las categorías menores. Todo está teniendo su recompensa”.
Orgullo como yucateco
De forma especial habla de la lucha en Tercera.
“Me siento muy agradecido con el club, por las cosas que nos ha aportado, las herramientas, lo que me hizo llegar al primer equipo. Haber surgido de Cantera es una satisfacción, un orgullo como yucateco”.
“Muchas veces a los mismos jugadores de Tercera, los que venimos abajo, la misma gene trata de desanimarnos, nos dicen que es muy difícil que se fijen en nosotros los yucatecos, pero siendo sincero, al yucateco solo se le hace difícil porque así lo piensa, así lo quiere”, añade Miguel, casado con Melani Yurani González Balam, y deseoso de que, apenas se pueda, encuentre tiempos para poder dedicarse también a estudiar una carrera profesional.
Lo que señala como ejemplo suyo en este deporte es trabajo y más trabajo.

“Yo llegué (a Venados de Liga de Expansión) con esfuerzo y disciplina, nunca pensando desanimarme por los comentarios de la gente, siempre mi objetivo era estar en el equipo más importante del Estado, en Venados, y el equipo y sus integrantes me ha arropado de maravilla, los jugadores son humildes, me han ayudado a mejorar en el fútbol, me falta mejorar mucho, pero todo esto me motiva para conseguir un poco más de minutos”.
Ante todo, Miguel Mayo se dice “agradecido con Dios, feliz de poder estar en el primer equipo de la organización más importante del Estado, porque eso es Venados. Es el equipo del lugar donde nací, donde crecí. Los vi jugar desde las gradas. Y ahora quiero seguir estando en la cancha con ellos”.
Como dijo el técnico de la Liga de Expansión, Gutiérrez Barriga, “habrá oportunidades para quienes tengan cualidades, y también para quienes peleen por un lugar”.
Los que no se rinden siempre tienen recompensa.
