En los diálogos coloquiales del béisbol, cualquiera les mandaría un mensaje como este a los Leones: “Dejen algo para mañana”.
Los melenudos se han desatado y anoche, con una ofensiva de 18 imparables, incluidos cinco palos de vuelta entera, aplastaron 17-1 a los desangelados Guerreros de Oaxaca, para asegurar la serie en el Estadio “Eduardo Vasconcelos”.
La “Verde Antequera” ha servido para el repunte de los Leones. Yucatán aseguró su segunda serie seguida extendiendo a cuatro su racha de triunfos.
Los Leones están aprovechando las bondades de una plaza donde la pelota vuela mucho para soltarse y explotar. Despertaron jugadores como Art Charles, quien llevaba siete juegos sin conectar de hit, un lapso de 25 turnos, y se destapó con cuatro incogibles, incluidos dos jonrones y seis producidas, y Marco Jaime, quien solo tenía tres hits en la campaña y se voló la barda.
Los otros que la sacaron del parque fueron Jonathan Jones, su primera vez de la campaña, y Yadir Drake, quien cerró la noche con cuatro impulsadas.
Los Leones terminaron con medio equipo de suplentes en el diamante. Oaxaca es el ejemplo monumental de la diferencia que hay entre unos equipos poderosos o medianamente modestos y los que, de plano, no tienen para competir.
Sin muchas armas
La demostración bélica de ayer fue para el olvido. Sin pitcheo (18 hits entre cinco lanzadores), ni bateo (siete imparables conectados), y mucho menos defensa (cuatro pecados cometidos).
Los Guerreros tomaron la delantera ante Dalton Rodríguez en el acto de las buenas noches, pero fue todo. Yucatán le dio la vuelta en la cuarta entrada, 2-1, y desde la quinta comenzó lo que parecía una práctica de bateo: cuatro registros allí, siete en la sexta y cuatro más en la novena.
La tercera vez en cuatro noches que anotan al menos diez carreras.
Rodríguez ganó por primera vez en la campaña (tras cuatro reveses) y los relevistas no tuvieron complicaciones.
En el tercer encuentro de la serie, hoy a las 7 de la noche, los Leones de Yucatán buscarán conseguir su primera barrida desde la semana inicial de la campaña.
A ver si no se “cansaron” de batear.— GASPAR IGNACIO SILVEIRA MALAVER
