Yucatán elimina a Tabasco en vibrante serie; Veracruz vence a Diablos y sigue con vida
Los Leones ya hicieron su parte. Los campeones vigentes de la Zona Sur pactaron su cita en la final de su grupo y están en espera de que surja el enemigo siguiente.
Con una joya monticular de Casey Harman en siete actos, y una ofensiva que respondió de a poco, pero respondió, los melenudos derrotaron 3-0 a los Olmecas de Tabasco en el quinto juego de una serie semifinal que tuvo altísimo contenido de béisbol, especialmente pitcheo, grandes jugadas y temas muy polémicos con las decisiones de los umpires.
Lamentable esto último porque, además de perjudicar a equipos por el cambio de decisiones, siempre vamos a defender que el béisbol es juego de humanos y con la nueva disposición tecnológica “a favor del deporte limpio”, se tengan que revertir. Imagínese: solo en la octava se retaron tres, dos favoreciendo a los chocos, una revertida, y otra a los selváticos. Tabasco retó una: Yadir Drake mandó la pelota aparentemente detrás de la barda del izquierdo, pero los Olmecas reclamaron que no, que la pelota se fue entre algún hueco de la malla, mientras el umpire hacía la señal del cuatro con vuelta al cuadro (jonrón). No hubo claras repeticiones, pero se las dieron a los Olmecas. Luego, Yucatán pidió una jugada en el plato en que marcaron aut a Alex Liddi y el italiano, aporreando el casco, fue expulsado. A favor de Tabasco otra vez. Además hubo otra en la tercera. Sinceramente, ese béisbol, que puede ser más limpio, no nos gusta a los que llevamos décadas viendo al juego como un deporte en que la habilidad humana va por sobre todas las cosas. No habíamos visto una noche en que los dos mánagers salieran a reclamar.
Pero volvamos al juego. ¡Qué gran duelo obsequiaron desde la loma Harman y Juan Pablo Oramas!
Los Leones hicieron daño al zurdo olmeca hasta en la séptima. A Harman no encontraron los tabasqueños cómo darle dolores de cabeza, ni tocando la pelota. Luego entró Enrique Burgos en la octava y cerró con un tercer strike a 97 millas para el último out, dejando la novena para Josh Lueke, quien sacó en 1-2-3 la última para el salvamento.
Si los Leones tenían oportunidad de ganar la serie era dañando a los abridores estelares de los Olmecas. Ninguno de los cuatro que lanzaron pudieron ganar. Allí estuvo todo.
Los Leones, con Harman anoche, Jake Thompson la víspera, Radhamés Liz el viernes en el tercero y Yoanner Negrín magistral en el segundo, y serias aportaciones ofensivas de hombres como “Pepón”, Humberto Sosa, Alex Liddi, Yadir Drake y otros más, llegaron a donde se les había pronosticado. Era obligación ganar a Tabasco, segundo en la tabla, porque, insistimos, los Leones están armados para llegar más allá de una final.
Hoy descansarán en la cueva mientras siguen en televisión o teléfonos el quinto de la serie entre Diablos y Águila. Seguimos cruzando los dedos para ver una final Diablos-Leones. ¿Usted no?— Gaspar Silveira Malaver

