La duda que no se despejó porque nunca se enfrentaron los grandes pesos mosca
En la imaginaria del reportero aparece un recuerdo de los años en que devoraba revistas de boxeo. En Ring Mundial, una de las más famosas de la historia, uno de los más seguidos apartados era el “Soñé que peleaban…”
Y una vez, en ese hitazo que era abrir Ring Mundial, apareció el “Soñé que peleaban… Miguel Canto contra Guty Espadas y el ganador era…”.
Canto ganaba por puntos en la pelea que todos hubieran soñado, cuando los dos reinaban entre los pesos moscas del mundo.
La semana pasada que se recordó la efeméride histórica del ascenso de Miguel Canto al trono universal, muchos quedamos picados con una pregunta que, en su momento, surgió en el planeta boxeo cuando, poco después de que el “Maestro” se hizo monarca, surgió otro rey de los pesos mosca nacido en las tierras del Mayab: Gustavo Espadas.
¿Se imaginan eso? Los dos mejores pesos mosca del mundo eran yucatecos. Y poco antes, el malogrado “Zurdo de Oro”, Vicente Pool, también estaba llamado para ser grande entre los grandes del mundo en la división de las 112 libras.
Pero la pregunta que surgió a raíz del reportaje del 8 de enero fue: ¿quién hubiera ganado si se enfrentaban Miguel Canto, monarca del Consejo Mundial de Boxeo, y Guty Espadas, rey de la Asociación Mundial?
Han pasado casi cinco décadas desde que Yucatán fue amo y señor de esa categoría, dominando Canto en su magisterio con 15 defensas realizadas, toda una gesta, en peleas de 15 asaltos. De enero de 1975 que derrotó a Shoji Oguma en Sendai, extendió a marzo de 1979 su reinado, en que perdió por decisión ante Chan Hee Park en Seúl.
Monarcas yucatecos
Con solamente dos organismos internacionales, pronto Guty llegó a la cima del otro: la Asociación Mundial. Lo hizo batiendo por nocaut a Alfonso López en la célebre pelea de Los Ángeles el 2 de octubre de 1976. Dominó en la AMB con cinco defensas exitosas, perdiendo en la sexta ante Betulio González en la Maestranza “César Girón” de Maracay.
“Éramos los reyes de peso mosca”, dice, entre una tenue sonrisa, Guty Espadas, quien no gusta de fanfarronear y sí hace, cada vez que puede, reconocimientos a Miguel. No deja de mencionarle nunca como “el más grande que hemos tenido”.
Pero el gusanito de la pregunta de hace cuatro décadas vuelve: ¿quién hubiera ganado si se hubieran enfrentado estas dos leyendas de los pesos chicos?
“Esa pregunta nos la hacían mucho en esa época. Era sueño de muchos aficionados. Creo que también de los empresarios”, responde Guty sin dudarlo.
“Pero no me preguntes mejor eso de ¿quién iba a ganar? Eso se los dejamos de tarea. Nunca se dio, nunca pasó. Y mejor veamos algo: los dos fuimos campeones, Miguel, a quien quiero mucho, es mi gran amigo. Lo quiero mucho y así lo diré siempre. La gente lo quiere mucho. Somos afortunados de que los aficionados, a donde vayamos, los recuerde”.
Difícil hacer un análisis entre dos peleadores de época. Dos grandes monarcas que cimentaron su trayectoria con base en estilos diferentes, amigables, entregados y, ante todo, respetuosos. En este tema de los “Domingos especiales de yucatan.com.mx” solo pretendemos hacer el recordatorio de que, por fortuna, tuvimos en Yucatán a dos boxeadores de leyenda. No corresponde a estos tiempos que vivimos juzgarlos o enfrentarlos, menos generar polémica a toro pasado. Lo mejor es tenerlos con vida a los dos.
Virtudes de Canto y Guty

Guty describe a Miguel como “dueño de un contragolpe magistral, de gran esgrima y su izquierda era una joya”. Boxeaba largo, como muestra el que de sus 61 victorias solamente 15 fueron por la vía rápida, y sus defensas, solo una terminó antes del campanillazo final.
Espadas se considera como un fajador, con pegada fuerte, que dominaba a sus rivales a base de castigar y se metía hasta la cocina buscando atacar. “No tenía miedo, era salir a ganar”, expresa el “Huracán Yucateco”, quien logró 28 KO en 36 de sus triunfos. Pegaba fuerte el “Guty Machetes”, sin duda.
¿Cómo hubiera sido un enfrentamiento entre dos escuelas totalmente distintas? ¿El poder de Guty contra el magistral boxeo de Canto?
El desaparecido Juan Brea, que cubrió la carrera de los dos para Diario de Yucatán en su brillante palmarés periodístico, escribió alguna vez que una pelea entre Miguel y Guty hubiera hecho millonarios a los dos y enriquecido al boxeo mundial.
Lo único cierto es que sí, efectivamente, hubiera sido un combate increíble. Mejor recordar, como opina Guty, “que quede para el recuerdo la pregunta El sueño de los yucatecos”.
Cara a cara
Aunque en el plano oficial no cruzaron guantes, los mosca Miguel Canto y Guty Espadas se conocieron bien… Muy bien.
Corrieron juntos decenas de veces, en el Estadio Salvador Alvarado o en alguno de los circuitos trazados por Jesús “Cholain” Rivero, que era el mentor de Canto.
Hoy en día, por cuestiones de salud, Canto Solís, de 73 años de edad, está ausente de toda posibilidad de platicar con él. Guty, de 66, agradece que “Miguel está con vida. Esa es una fortuna que tenemos: estar aquí para contarlo”.
Y entre varias anécdotas que tuvo durante los días de charla con el Diario para hablar de la coronación de Canto en Sendai en 1975, Gustavo Hernán Espadas Cruz relata, por ejemplo, que en el plano de sparring sí cruzaron guantes.
“Nos conocimos bien, éramos amigos, y nada que ocultar entre uno y otro. Cuando Miguel estaba ya por llegar a sus oportunidades titulares, don ‘Cholain’ tenía un terreno en Pustunich (perteneciente a Ticul) y allí preparó todo para que pueda entrenar Miguel sin distracciones. Armaron un ring allá y me invitaron a ir a ser parte del equipo de sparrings. Acepté con gusto porque de verdad que era un orgullo ir a ser sparring de Miguel”.
“Nos dábamos bien, con todo”…
Dos o tres veces cruzaron guantes, mostrando el futuro primer monarca yucateco las dotes de boxeador que le permitieron, ser rey del Consejo Mundial de Boxeo. “Nos dábamos bien, con todo. Ese era el plan, que él se viera bien atacando y defendiendo”.
“Miguel en ese entonces ya estaba por ser campeón nacional. En aquella época ser campeón estatal valía mucho y para meterse a las listas mundiales tenías que ganar el título nacional. Pues lo ganó y se clasificó bien para ir a disputar el cetro universal”.
Con tantos años pasados, Gustavo lo recuerda bien: “Todo era muy bien estructurado, algo que llamaba la atención por la disciplina que tenían. Daba gusto poder ir a entrenar con él, a ayudarle. Y más si tomas en cuenta que, con el paso de los años, sería el más grande boxeador yucateco de todos los tiempos”.
Rivales comunes

Varios de los rivales que, en el futuro, tendrían ambos, fueron enemigos propios.
En el palmarés de Miguel aparece que antes de llegar al trono, perdió en una primera oportunidad titular ni más ni menos que ante Betulio González en 1973, y lo venció después en la Plaza de Toros de Monterrey. Y Guty perdió la diadema de la AMB ante el “Botellita” de Zulia, en 1978.
La primera defensa que Guty realizó fue ante Jiro Takada, a quien fue a derrotar en 1977 en Japón, y Canto había batido antes a Takada en el Parque Carta Clara en 1975, en la tercera pelea titular que hizo en el año de su coronación.
A Canto lo bajó del trono Chan Hee Park y luego empataron en contiendas polémicas en 1979, marcando el final de la era gloriosa del “Maestro”. Y el mismo Park hizo morder el polvo a Guty en ese triste año para los moscas yucatecos.
Demasiadas similitudes, superadas por la larguísima duración de Canto como monarca.
De por donde se le mire, era algo grande tenerles de campeones al mismo tiempo dominando la división de los moscas.
Tenías que ser verdaderamente el mejor
Guty destaca que “en esa época eran dos organismos nada más: CMB y WBA (Asociación). Si querías llegar a ser campeón del mundo, tenías que ser verdaderamente el mejor. Tenías que pasar por ser campeón estatal, luego nacional, y si tenías méritos, llegabas a las listas mundiales. Hoy, con todo respeto, hasta si mi abuelita quiere crear un título mundial, lo crea y sale un campeón”.
Canto barrió con todos, boxeando como lo que fue: un maestro de la esgrima, de la defensa, de contragolpear.
Guty habla de la larga lista de rivales de Miguel. “Les ganó a todos los que habían en el camino, en donde fuera necesario. Fue a Japón, a Corea, contra todos. A mí me dieron oportunidades igual y las aproveché hasta donde pude”.
Rememora esa gran época iniciada por Vicente Pool. Y luego la que crearon los campeones mundiales Canto, Guty, “Chato” Castillo, Juan Herrera y Guty Espadas.
Soñé que peleaban los reyes de peso mosca

“Antes de nosotros, los que llegamos a ser campeones estuvo Vicente Pool. No olvides al ‘Zurdo de oro’. Él era un ídolo, ídolo de verdad. Llenaba la Plaza Mérida. La gente iba a verle. Siempre lo he dicho: a mí me daba orgullo ir a la Plaza Mérida a verle. De lejos se escuchaba el grito de la afición cuando lo anunciaban”.
Pero la vida de Pool, el orgullo de Chicxulub, fue malograda por el alcohol y las malas amistades.
Pero muchos han dicho que Pool defendía mejor que Canto y pegaba más que Guty.
Lo cierto es que Canto terminó como el “Maestro” que tiene su nicho en el recinto de los inmortales del Salón de la Fama del Boxeo Mundial en Canastota, Nueva York, y Guty se encumbró como rey de la otra división, la AMB, poniendo a Yucatán en un lugar especial del boxeo universal.
“Y es lo que cuenta”, remata Guty.
Y le insistimos a ver si cambiaba de opinión:
¿Y la pelea entre ustedes? ¿Qué hubiera pasado?
“Se lo dejamos a la historia. Nos vamos a quedar con la duda por siempre. Recuerda mejor ese ‘Soñé que peleaban…’”
