No pintaban bien las cosas para los Leones en la tarde. De esas sensaciones que se notan de lejos.

Se fue, de mala forma, un jugador que llegó para apoyar. Los Leones lo anunciaron como su contratación “bomba”, pero Starlin Castro no fue nada cercano a eso.

Los melenudos se sobrepusieron y en la noche regalaron, junto con los Pericos de Puebla, un partidazo que ganaron los de casa 1-0 para empatar 2-2 la serie de primera ronda de los playoffs de la Zona Sur.

Y sí, cabe la expresión: ¡Partidazo!

Jake Thompson llevó el juego sin hit por seis entradas, David Gutiérrez lo alargó a siete, y, aunque no se completó el doble cero, las fieras y sus diez mil espectadores presentes celebraron en grande. Muchas razones había para disfrutar este triunfo vital.

Lo de Castro, primero, porque mostró que en un equipo debe jugarse como en una familia, no pensando en individualidades. Todos deben jalar parejo para que no se hunda el barco.

Y por el nivel de juego mostrado.

De todos lados salían enganchones para mantener a flote. En la esquina caliente, privilegiado el guante de Josh Fuentes. Y en cuestiones de estrategia, el béisbol les dio porque lo hicieron bien. Aunque solo conectaron dos hits, uno llegó en un momento crítico, en la séptima entrada. Fue, precisamente, tras un perfecto toque de bola ejecutado por Wálter Ibarra, el que jugó en lugar de Starlin, para poner en segunda a Norberto Obeso. Nada tan maravilloso como ver un toque de bola. Y, claro, se disfrutó más porque luego siguió el “Cafecito” Martínez con una línea que apenas picó detrás del campo corto. Locura en el Kukulcán mientras se iluminaba la noche con fuegos de artificio.

A los Leones les urgía algo así. Ganaron un partido que tuvo solamente cuatro hits (a dos por club), luego de tres choques de guerra de batazos y desfile de lanzadores de números negativos.

Thompson inmerecidamente no ganó, pero puso no un granito de arena, sino toneladas de material para este triunfo, que fue a la cuenta de David Gutiérrez. El sin hit se acabó ante Alex Tovalín en la octava.

Jorge Rondón subió para la novena y toleró doblete abriendo, y el corredor se puso en tercera con toque preciso y precioso de Jorge Flores, pero Danny Ortiz, quien bateó 35 jonrones en el rol regular, se ponchó, mismo final que tuvo Alex Mejía. Cero monumental.

El quinto de la serie se jugará hoy. Debe lanzar Radhamés Liz por Yucatán. Esperemos que no sea el último juego de la temporada en el Kukulcán.— Gaspar Silveira