El repunte en los precios internacionales del petróleo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, elevó los costos, sobre todo en combustible
El repunte en los precios internacionales del petróleo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, elevó los costos, sobre todo en combustible

NUEVA YORK (AP).— El repunte en los precios internacionales del petróleo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, elevó los temores sobre un impacto más amplio en la economía global, al mantenerse por encima de los 100 dólares por barril en los últimos días.

El encarecimiento del crudo se produjo tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que continuarán las acciones militares contra Irán sin un calendario definido para su conclusión, lo que incrementó la incertidumbre en los mercados energéticos.

Durante la jornada, el petróleo estadounidense alcanzó niveles cercanos a los 114 dólares por barril y cerró en 111.54 dólares, con un aumento semanal significativo, mientras que el Brent se situó en 109.03 dólares.

El alza coincide con una reducción en el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, lo que ha limitado la oferta disponible.

Analistas advierten que este encarecimiento no solo refleja tensiones geopolíticas inmediatas, sino que puede traducirse en presiones sostenidas sobre distintos indicadores económicos en el corto plazo.

“Un conflicto prolongado aumenta el riesgo de presiones sobre la inflación, el crecimiento global y las tasas de interés”, señaló Adam Turnquist, estratega técnico jefe de LPL Financial.

El impacto del petróleo elevado ya comienza a reflejarse en los consumidores, particularmente en el aumento de los combustibles, que en Estados Unidos registraron un incremento de 36% en el último mes.

Este incremento tiene efectos directos en el gasto cotidiano, pero también repercusiones indirectas al encarecer el transporte de mercancías y servicios, lo que presiona al alza los precios en diversos sectores.

Turismo golpeado

Las aerolíneas y empresas vinculadas al turismo figuran entre las más afectadas, debido al incremento en los costos operativos asociados al combustible, lo que se traduce en tarifas más altas para los usuarios.

En los mercados financieros, la volatilidad ha sido constante desde el inicio del conflicto, con movimientos bruscos en los principales índices bursátiles en función de las expectativas sobre la duración de la crisis.

Aunque algunos indicadores bursátiles lograron recuperarse hacia el cierre de la semana, el entorno se mantiene condicionado por la evolución del precio del petróleo y su impacto en la inflación.

La persistencia de una inflación elevada ha complicado las previsiones sobre política monetaria, ya que limita la posibilidad de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).

Sin soluciones

Los mercados anticipaban reducciones en las tasas durante 2026; sin embargo, ante el nuevo escenario energético, ahora se prevé que estas se mantengan sin cambios en el corto plazo.

En este contexto, especialistas coinciden en que el comportamiento del petróleo podría convertirse en un factor determinante para la estabilidad económica global, al incidir simultáneamente en costos, consumo y expectativas financieras.