La precoz amalgama de valentía y madurez de Carlos Alcaraz ya lo tiene en la cumbre del tenis.
El portento español de 19 años derrotó el domingo a Casper Ruud por 6-4, 2-6, 7-6 (1) y 6-3 en la final del Abierto de Estados Unidos para conquistar su primer título de Grand Slam y convertirse en el más joven en ascender a la cima del ranking.
Lo hizo en apenas su octava presentación en una de las cuatro grandes citas del tenis mundial, y la segunda en el cemento de Flushing Meadows.
“Es algo que he soñado desde que era un niño”, dijo Alcaraz, quien esencialmente sigue siendo una criatura. “He trabajado muy duro para ello. Me cuesta hablar ahora mismo. Son tantas emociones”, añadió durante la ceremonia de premiación.
Señalado para ser el próximo gran fenómeno del tenis masculino, el relevo que el deporte nerviosamente ansía ante la eventual partida de Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
No le tembló el pulso al acometer a las enormes expectativas.
Alcaraz no tuvo que exprimirse al máximo de cinco sets como en sus tres rondas anteriores. Por momentos evidenció el desgaste físico de una última semana tan increíble como agotadora.
Un año atrás, en su primer US Open, Alcaraz alcanzó los cuartos de final, instancia en la que abandonó ante Felix Auger-Aliassime por un problema físico. Era apenas el número 55 del ranking.
Un año después, Alcaraz simplemente fue un gladiador indomable.— AP
