Béisbol

Un fenómeno social llamado Amazonas de Yaxunah en el Parque Kukulcán

domingo, 3 de julio de 2022 · 09:15

MÉRIDA.- No se había visto una manifestación de aficionados al deporte tan grande en el principal escenario del béisbol en el sureste de México en muchos años.

Las Amazonas Yaxunah, convertidas en un fenómeno social, entre pros y contras, dimes y diretes, alegrías y amarguras, reventaron el Parque Kukulcán con una entrada de más de 12 mil personas para su partido amistoso de sóftbol ante La Natividad de Sucilá.

Perdieron las mestizas, 14-12, pero el objetivo mayor que lograron fue ganarse el reconocimiento de quienes las vieron en vivo y otros miles que las siguieron en televisión y redes sociales.

“Ni los Leones meten tanta gente así”, fue una de las expresiones escuchadas ayer en el estadio de la Unidad Morelos. Y eso que, dicen los que lo vieron, afuera se quedaron más de mil personas. Se tuvieron que cerrar los accesos porque no cabía un alfiler, ni en las butacas del jardín derecho, que casi nunca tienen gente.

Fue estruendosa la ovación que escucharon cuando salieron al terreno de juego, al puro estilo de los Leones de Yucatán, entre humo artificial, porristas y edecanes y una nube de fotógrafos. Ni se diga el ruido que hacen en el sonido local.

¿Qué pasó en el juego de las Amazonas de Yaxunah en el Kukulcán? 

Muchos llegaron en camiones desde otros municipios, patrocinados por el gobierno estatal, pero muchos más lo hicieron por cuenta propia, motivados tal vez por el morbo de verlas jugar con hipil y descalzas. Y deleitaron los dos equipos, con batazos, jugadas defensivas, pero, más, por el ímpetu mostrado en cada acción. Les apoyaron con porras a cada lance que hacían, y cuando se iban al ataque la famosa expresión beisbolera de “saca la toallita…” les hizo compañía.

Previo al juego, mensajes en maya y en castellano, y también con varios aficionados extranjeros que a lo mejor no entendían ni uno ni otro lenguaje. Pero allá estaba mirándolas.

A medio juego, el gobernador Mauricio Vila Dosal, a quien le llegó el reto de La Natividad para jugar con las Amazonas, hizo acto de presencia. Estuvo en la caseta de las Amazonas primero, atravesó el campo para ir al otro dogaut y luego se sentó en las butacas con la intención de ver el partido, imposible eso, pues iba de foto en foto y saludo en saludo. Cayeron algunas gotas de agua en esos momentos.

Equipo de sóftbol llena el Kukulcán

El Kukulcán lucía esplendoroso. El fenómeno Amazonas logró el objetivo de romper barreras, de género, de iras (pros y contras), dejando incrédulo a muchos. ¿Alguna vez un partido de sóftbol habrá llenado un estadio de Liga Mexicana? O, más todavía, ¿un partido de mujeres?

“Sólo queríamos divertirnos, jugar acá donde juegan los Leones, donde muchos sueñan estar. Y que otras mujeres piensen que, si quieren, pueden jugar”, dijo Citlalli Poot, cañonera de las Amazonas.

Con su albo hipil, adornado con bordados de punto de cruz, sudando y algunas mostrando el fragor de la batalla al caminar, se fueron al centro del diamante junto con las rivales para agradecer otra ovación al finalizar el partido, que casi les sacan de la bolsa a las de Sucilá con una reacción en la séptima. Fue como un misión cumplida.

Amazonas de Yaxunah, ver el partido en vivo 

 

 

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