Los cerros de Muna y Ticul fueron los escenarios del segundo día de competencias de la primera edición de la Vuelta Maya de ciclismo.
A diferencia del resto del interior del estado, el clima permitió competir a los pedalistas en la zona de columpios de la ruta Puuc, la cual terminó cobrando factura a varios de los participantes, que al final de los 120 kilómetros, en la rama varonil y 80 en la femenil, llegaron exhaustos al final.
Después del extenuante recorrido, que terminó en la subida del mirador de Muna, Jalil Escalante mantuvo sin problemas el jersey amarillo de líder de categoría elite.
Escalante, del equipo “Zorros”, recibió el apoyo de sus compañeros que hicieron los jales y lo mantuvieron arropado en la parte media del pelotón, para permitirle salir hacia el final de la competencia, lo que lo llevó a ser el primero en cruzar la meta.
En la rama femenil, Brenda Iñigo continúa con el jersey rosa de primer lugar y aumentó la ventaja sobre sus contrincantes.
La corredora superó al pelotón de la máster B, sacando cerca de minuto y medio de ventaja en el cruce de la meta sobre la segunda, demostrando que vino con todo para llevarse el título.
La competencia de la sub-23 tuvo en lo general un extraordinario desempeño en esta ruta. El campechano Irving mantuvo el liderato con una ventaja superior a los diez minutos sobre el segundo el sitio, es tal el dominio del ciclista que se dio el lujo de dejar pasar a sus compañeros de equipo.
El comandante de la máster A, es José Robledo, quien entró en solitario como primero, con lo que mantuvo el suéter amarillo.
A los que les costó un poco más este segundo día fue a los de máster B, pero al final llegaron en un pelotón más compacto y Gabriel Burgos se quedó con el jersey amarillo, de acuerdo con el comunicado oficial.
