Octavio García espera que la de hoy sea la corrida que le permita meterse a donde quiere llegar.
No es nada fácil aparecer en los carteles de la Feria de San Isidro y “El Payo”, torero queretano que ha estado acariciando la cumbre lo mismo que quedándose en la parte de abajo, volverá a la Plaza de Las Ventas de Madrid con la obligación de eliminar a los fantasmas del pasado para verse torero.
El diestro queretano, curtido por cornadas que hubieran hecho renunciar a otros, será el primer espada en la 14a. tarde del abono de Madrid, en un cartel en el que aparecen también Román Collado, o simplemente Román, y Francisco José Espada, para lidiar toros de Luis Algarra.
Tras ser una promesa mexicana del toreo, formado en gran parte en España, su carrera se topó con altibajos. De hecho, en Las Ventas no se presenta desde el año 2015. No ha podido triunfar, ni dejarse ver en el ruedo de Madrid, donde, incluso, vivió en 2012, como él mismo confesó en una charla en la Casa de España en Mérida, una tarde en la que pudo verse como lo peor que pudo haberle pasado como matador de toros (fue pitado tras una actuación para el olvido).
Enterado desde inicios de año que torearía en San Isidro, en abril pasado decidió irse al campo bravo de España para torear en varias ganaderías, apoyado por sus amigos, entre los que se encuentra el futbolista Nacho Fernández, quien es jugador del Real Madrid y da sus primeros pasos como criador de toros bravos.
En marzo toreó en Mérida. Antes, el queretano dijo al Diario que “este año es para triufos grandes y Madrid es mi asignatura pendiente. Voy a ir lo mejor preparado posible”. El día llegó: es hoy.— Gaspar Silveira Malaver
