Rodrigo Pacheco Méndez puso fin al andar del último competidor italiano que seguía con vida.

El lombardo Gabriele Vulpitta se despidió del torneo Trofeo Bonfiglio J500 de Milán, un torneo de la Federación Internacional de Tenis (ITF) para jugadores de 18 años como tope.

El partido de cuartos de final se disputó en la cancha-estadio y permitió a Rodrigo meterse a las semifinales, como favorito por ser primer preclasificado. Fue en una jornada en que la gran estrella fue un retirado jugador que llegó al Tennis Center Milano “Alberto Bonacossa”: el legendario Boris Becker, quien estuvo mirando los partidos en varias canchas. Becker llegó a jugar el “Bonfiglio” poco antes de su irrupción en el firmamento profesional, cuando apenas tenía 17 años de edad.

Asombro

De acuerdo con el sitio web del torneo, al hablar sobre el juego de cuartos de final del mexicano, “Vulpitta perdió 6-2 y 6-2 ante el sembrado No. 1 del torneo, Rodrigo Pacheco Méndez.

Partiendo de un evidente asombro ante un rival que ocupa la tercera posición del ranking mundial, el azurri de 17 años no supo expresar el buen juego ofensivo que le había traído hasta aquí.

Demasiado lejos de la línea de fondo, los tiros no dejaron su marca, seguramente gracias también a las cualidades de un oponente que suele asistir al circuito Challenger y ya es el número 880 de la ATP”.

Tras un primer set condicionado por demasiados errores, el nivel del jugador de Tarantino subió su juego en el segundo parcial, pero en ese punto la experiencia del zurdo mexicano marcó la diferencia.

El sitio web del torneo agrega lo siguiente sobre la experiencia de Rodrigo:

“Temí el partido de hoy (ayer) –dijo el joven de 18 años residente en Mérida, Yucatán– porque jugaba contra un italiano que le había ganado a tres excelentes oponentes. Sabía que iba a ser difícil e intenté empezar de inmediato concentrado y sólido. Luego, en el segundo set, también comencé a cansarme un poco, pero pude controlar su regreso. Todo el mundo está aquí para ganar el torneo y cada punto, cada juego cuenta. Obviamente tengo mis posibilidades de ganar el Bonfiglio, pero tendré que merecerlo”.

Hoy, esperando al mexicano estará uno de los jugadores más interesantes de esta 63 edición del Campeonato Internacional Junior de Italia, el austriaco Joel Schwaerzler, quien venció al estonio Orl Ojaakar, 6-4 7-6. Luego de este torneo, enfocará baterías el mexicano en Roland Garros.

La visita de Becker

El de ayer fue un día especial sobre todo por la llegada de un gran exjugador, Boris Becker, que volvió al Tennis Club Milano “Alberto Bonacossa” 41 años después de su aparición en el Trofeo Bonfiglio. ¿El motivo de la visita del alemán? Reencuentro con un viejo amigo suyo, Stefano Bonfiglio, pariente lejano de aquel Antonio Bonfiglio que da nombre del trofeo en disputa.

“Recuerdo bien este hermoso club —comentó el seis veces campeón de torneos de Grand Slam—, pero yo tenía apenas 14 años y sinceramente no tengo ningún recuerdo de los partidos que jugué. ¿Los jugadores actuales? Algunos tienen cualidades importantes, pero para saber si son futuros campeones, también hay que fijarse en su edad”.

De hecho algo sabe al respecto: era 1982 y el alemán fue derrotado en segunda ronda por un rival más experto, el italiano Corrado Aprili (6-7 7-6 9-7 el marcador) en un partido que se alargó a más de cuatro horas.

El éxito que siempre lo había eludido en el nivel Sub-18 increíblemente llegaría en 1985 en Wimbledon, el verdadero, cuando con solo 17 años, 7 meses y 15 días Becker se convirtió en el primer aún no mayor de edad en triunfar en el ‘The Championship’, un récord de precocidad aún hoy vigente.

El alemán, hoy con 55 años de edad, sonriente y en buena forma física, se entretuvo durante una hora por la tarde viendo los partidos programados, entre ellos los de cuartos de final, complaciendo de buena gana las múltiples peticiones de selfies de los aficionados e incluso hablando de pádel. Una celebridad.— Gaspar Silveira

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