Luego del escándalo que estalló en la Real Federación Española de Fútbol por el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso en la premiación del mundial de fútbol femenil donde España logró alzar el título, 39 jugadoras han oficializado su renuncia para que no sean convocadas de nueva cuenta al selectivo.

El comunicado fue publicado este viernes en la mañana y dirigido a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El comunciado llegó apenas 15 minutos antes de las cuatro de la tarde, cuando estaba prevista la comparecencia de la nueva seleccionadora nacional, Montse Tomé, que debía ofrecer la convocatoria para los próximos envites de la Nations League, el día 22 frente a Suecia (Gotemburgo) y el 26 ante Suiza (Córdoba). Debido a esto, el anuncio se ha retrasado y no se sabe cuándo comparecerá la entrenadora.

En la nota, las futbolistas insisten en su “enorme descontento” tras lo sucedido en las celebraciones por la Copa del Mundo ganada en Sídney, esto es, el beso no consentido a Jenni Hermoso, que este mismo viernes ha llevado al expresidente de la federación Luis Rubiales a comparecer como imputado ante el juez por un agresión sexual. Y añaden: “Los hechos que desgraciadamente todo el mundo ha podido ver no son algo puntual y van más allá de lo deportivo. Ante estos actos debemos tener tolerancia cero, por nuestra compañera, por nosotras y por todas las mujeres”. Por todo ello, el comunicado no es tanto un plante como una llamada a la negociación.

Las 39 futbolistas que lo firman —21 de las 23 campeonas del mundo en Australia— exponen una serie de condiciones que creen básicas “para poder avanzar y llegar a una estructura que no tolere ni forme parte de hechos tan denigrantes”. “Las jugadoras de la selección española en todo momento hemos tenido una actitud abierta al diálogo, buscando transmitir unos motivos claros y argumentados que entendemos necesarios para poder realizar nuestro trabajo al máximo nivel con el respeto que merecemos”, explican.

¿Qué cambios piden las jugadoras españolas?

En el comunicado las jugadoras piden a la RFEF cinco cambios: La reestructuración del organigrama de futbol femenino y la del gabinete de la presidencia y secretaría general; la dimisión del presidente de la RFEF, cargo que ahora ocupa de forma interina Pedro Rocha, y la reestructuración del área de comunicación y marketing, así como de la dirección de integridad.

Cabe señalar que las jugadoras que firmaron el comunicado no regresarán al combinado nacional hasta que se resuelvan sus peticiones.

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