MÉRIDA, Yucatán.— La Copa Cummins no sólo es una competencia de regata sino también es promoción y concientización del cuidado del mar y sus especies.
Con ese espíritu hace más de 6 años comenzaron a instalar arrecifes artificiales de concreto especial en el mar, para preservar la fauna y flora marina, de la costa de Yucatán.
Ayer martes, durante una rueda de prensa, se dio a conocer que se colocaron 100 arrecifes artificiales hace poco tiempo en el mar, como parte de las actividades realizadas a favor de la recuperación de la vida marina de la costa yucateca, por parte del comité organizador de la Copa Cummins y empresas donantes, que tienen un compromiso con el medioambiente.

Esta actividad estuvo a cargo de 5 empresas, con 20 arrecifes por firma, para sumarse a las demás estructuras que han puesto y en las que los peces han encontrado refugio, alimento y también reproducción, en este programa de Arrecifes.
Alberto Ponce Gutiérrez, presidente de la Copa Cummins y Pedro Silveira, presidente y coordinador técnico de la Copa Cummins, respectivamente, dieron a conocer estas acciones por medio de donativos de empresas.
Alberto Ponce dijo que la semana pasada sumergieron los 100 arrecifes artificiales que se acaban de unir a la estructura de arrecifes que ya tenían de años pasados y que se han ido construyendo con el apoyo de los patrocinadores, que hoy les acompañaron en la rueda de prensa y otros más.
Dijo que la Copa Cummins celebró su XXIV años de competencias ininterrumpidas y, durante este tiempo, han contado con innumerables patrocinadores que los han acompañado en este tiempo.
Explicó que el inicio de esta competencia se da no solo por un amor profundo al deporte de vela sino porque tiene mucha virtudes que se aplican para la juventud de hoy y son importantes para el desarrollo de los niños y jóvenes.
El deporte obliga a convivir con la naturaleza, a entender su medioambiente, convivir con lo que tienen enfrente.
Añadió que obliga a entender el entorno y a tratar de descifrar en este caso el mar, de dónde viene el viento, las corrientes, cómo funcionan las olas para que el velero se pueda desplazar más rápido y de esa manera pueda ganar.
Una de las cosas que se ha fomentado desde hace mucho tiempo es la Copa Minicummims, con la participación de muchos niños. En la edición pasada participaron más de un centenar de menores.

Estos niños ya están competiendo a nivel nacional y mundial, dijo Alberto Ponce.
Añadió que el hecho de contar con el apoyo de gente que patrocina cada año, permite seguir haciendo estas actividades.
Desconectan a los menores con el mundo virtual en el que viven y los conectan con la naturaleza. Ese es el objetivo, aprender a convivir con el medioambiente que tienen alrededor.
Alberto Ponce explicó que un día se pusieron a buscar la manera de tener más patrocinadores para las competencias, y combinarlo con la parte de la naturaleza, y pensaron que podrían invitar a empresas interesadas en fomentar actividades que no solamente protejan sino que fomenten de alguna manera la reconstrucción de ecosistemas propios de la costa yucateca y pedir el apoyo asociado a una actividad que fomente las actividades ecológicas y reconstruyan el ecosistemas de las costas y de esta manera nació el proyecto.
Alberto Ponce detalló que lo que se busca es otorgar a las especies locales de nuestros mares áreas donde se puedan reproducir de manera más rápida porque en nuestra costa, debido al meteoro que cayó hace 65 millones de años, el piso es muy plano, carece de mucha estructura, y eso no permite que muchas especies tengan lugares para desarrollarse, y lo que buscamos es generar estas estructuras para que las especies tengan un mejor lugar. La idea es tener un lugar como si fuera un estero.
Estoy agradecido con todas las empresas que están apoyando el proyecto y espero seguir contando con su apoyo para crear una barrera de arrecifes, dijo Alberto Ponce.

A su vez Pedro Pablo Silveira dijo que este proyecto empezó hace más de 6 años y ha ido creciendo y estimó que deben tener unas 400 estructuras de arrecifes artificiales en la costa yucateca.
Parte del plan también es evitar la pesca furtiva, que las especies no estén al alcance de los pescadores, para generar una mayor población.
El velerista expuso que por el sobrecalentamiento de las aguas del mar, los arrecifes naturales se han ido muriendo.
La barrera arrecifal que tenemos en Yucatán se llama banco Alacranes y a nosotros nos ha tocado ver cómo se ha ido muriendo el arrecife, poco a poco va quedando café cuando era de varios colores y tenia más peces.
No sé mucho de biología marina pero, por lo que entiendo, tiene algo que ver con la química de los mares, que cada vez es más ácido y va matando poco a poco debido al sobrecalentamiento, dijo Pedro Pablo Silveira.
El mar se siente muy caliente, advirtió.

En el evento estuvieron Anuar Chain de la Vega, director general de grupo GPI; Eduardo Sansores Font, director de operaciones de Industria Salinera de Yucatán; José Enrique Oropeza Escamilla, gerente de Marketing de Bepensa Bebidas.
A todos se les entregó una réplica de los arrecifes artificiales, en agradecimiento por su participación en este programa.
Las 5 firmas patrocinadoras, cada una de 20 arrecifes artificiales son: Grupo Industrial Roche con su marca Sal Sol, Bepensa Bebidas, GPI Desarrollos, Caribe Coler y Kekén.
El programa incluyó la proyección de un vídeo de la colocación de los arrecifes en el mar.
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