La yucateca Regina Alférez Licea, campeona panamericana con la Selección de natación artística, ha aprendido mucho de cada uno de los 17 años que lleva en este deporte. De sus debacles, más, pero sin rendirse nunca, ni cuando les dijeron que vendieran Avón o Tupperware para costear sus competencias.
“Eso nos hizo más fuertes, porque nos mostró, por un lado, que la gente nos apreció y llegaron apoyos de Tupper, de Avón y muchos más, y que si queríamos trascender, teníamos que mostrarle al mundo de qué estábamos hechas”.
Regina, en una charla con Grupo Megamedia, presumió las medallas logradas a lo largo de un calendario en el que más de una vez pensó en tirar la toalla, pero que, al final, mereció la pena en cada instante, sobre todo con la medalla de oro de los Juegos Panamericanos de Santiago, que le dio el boleto para los Juegos Olímpicos de París en 2024.
“Y viene la etapa más fuerte: prepararse con todo para los Juegos Olímpicos. Y luego volteas y dices: ¿Prepararse para una Olimpíada de las grandes? Waoo… La niña que comenzó en el nado sincronizado hace 17 años ganó una plaza para Juegos Olímpicos”, dice la medallista, parte del equipo al que la titular de la Conade, Ana Guevara, exhortó incluso a vender “calzones, trajes de baño, Avón o Tupperware”.
“Es cuando dices: todo ha merecido la pena, pero lo mejor está por venir”, afirma.
Lee aquí: Emotiva recepción en Mérida a Lupita Quintal, campeona panamericana





